El Gobierno activa un despliegue histórico con más de 14 mil conexiones domiciliarias de gas en nueve departamentos.
El mes de agosto, que marca los 200 años de vida independiente de Bolivia, inició con una movilización estatal sin precedentes. Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) entregó 14.587 nuevas instalaciones de gas domiciliario como parte de las primeras 200 obras que el Gobierno nacional pondrá en marcha durante este mes conmemorativo.
La extensión de redes de gas natural se realizó en municipios estratégicos como Vinto, Punata y Sipe Sipe en Cochabamba; Caiza D, Yocalla y Puna en Potosí; distritos 2 y 4 de Oruro; barrios periféricos de Sucre; además de zonas populosas como Nuevo Amanecer de Montero y Santa Carla en Santa Cruz. Estas obras beneficiarán de manera directa a más de 72 mil ciudadanos y fueron ejecutadas con una inversión que supera los 142 millones de bolivianos.
El presidente Luis Arce, presente en uno de los actos oficiales, subrayó el valor simbólico y práctico de estas entregas: “Hoy no solo celebramos el Bicentenario, también reafirmamos que la Revolución Democrática y Cultural se expresa en obras concretas que transforman la vida del pueblo”.
La agenda del mes contempla la entrega de al menos 1.300 proyectos en los nueve departamentos del país, una cifra que busca equiparar los años de independencia de Bolivia con acciones tangibles del Estado. Las obras van desde unidades educativas y hospitales hasta puentes, viviendas sociales, plantas industriales, caminos, pozos de agua y conexiones de servicios básicos.
A través de estos actos, el Gobierno busca proyectar una imagen de país en movimiento, con un aparato estatal activo que responde a las demandas estructurales de la población. El gas domiciliario, en este contexto, no es solo un beneficio económico para las familias —que ya no deben recurrir a garrafas— sino una mejora significativa en salud, tiempo y seguridad dentro del hogar.
Además, las obras generan empleos directos e indirectos, reactivan la economía regional y consolidan el rol de las empresas públicas como motor del desarrollo. “El Bicentenario debe reflejarse no en discursos vacíos, sino en conquistas sociales y avances materiales”, remarcó el vicepresidente David Choquehuanca, también presente en una entrega simultánea en el altiplano paceño.
El despliegue logístico para hacer realidad estas entregas implicaron una articulación entre ministerios, gobernaciones, alcaldías y empresas estatales. Según datos oficiales, en las siguientes semanas se espera inaugurar obras cada día, consolidando así un mes que, más allá de la celebración histórica, busca marcar un punto de inflexión en la política de obras públicas del país.
