La eliminación de normativas laborales amenaza la protección de trabajadores en salud, minería, construcción y entretenimiento.
El Departamento de Trabajo estadounidense ha presentado una iniciativa para eliminar o modificar más de 60 regulaciones laborales aprobadas en la última década, muchas de ellas diseñadas para proteger a trabajadores en sectores vulnerables.
Entre los cambios destaca la eliminación del derecho a salario mínimo y pago de horas extras para millones de trabajadores de salud domiciliaria, así como la reducción de normas de seguridad para la minería y la construcción.
Asimismo, se limitará la supervisión federal en actividades de alto riesgo como deportes extremos y espectáculos con animales, poniendo en duda la protección de la seguridad laboral en estos ámbitos.
Sindicatos y defensores laborales han rechazado estas reformas, calificándolas como un retroceso que pone en peligro la salud y seguridad de los trabajadores. En contraste, el gobierno argumenta que la reducción regulatoria facilitará la inversión y la competitividad.
La propuesta está en etapa de consulta pública, y se anticipa un debate amplio sobre los posibles impactos sociales y económicos de estas modificaciones.
