ENFRENTAMIENTO CON BAGAYEROS TERMINA EN VIOLENTA ESCALADA

Jul 19, 2025

Una acción de decomiso activó disturbios en la frontera entre Bolivia y Argentina, reflejando el aumento del contrabando hacia territorio argentino.

Un nuevo episodio de violencia fronteriza se registró este sábado en el límite entre Bolivia y Argentina, específicamente en la localidad de Aguas Blancas, departamento de Orán, provincia de Salta. El origen del conflicto fue un operativo de control encabezado por la gendarmería boliviana, que buscaba frenar el cruce ilegal de productos hacia el lado argentino.
Según reportes de medios argentinos, como el portal Qué Pasa Salta, el procedimiento derivó en un enfrentamiento entre efectivos de seguridad y un grupo de paseros, conocidos también como bagayeros, dedicados al transporte informal de mercadería entre ambos países.
La intervención de los uniformados ocurrió poco después del mediodía, cuando se identificó a varios individuos intentando trasladar bultos por pasos irregulares. En ese momento, los paseros reaccionaron con resistencia, gritos, empujones y hasta agresiones físicas contra los funcionarios que intentaban decomisar la carga.
La situación se agravó cuando un grupo de contrabandistas lanzó piedras contra los vehículos oficiales, intentando frustrar el operativo y recuperar los productos que estaban siendo incautados. Las imágenes difundidas por testigos evidenciaron momentos de caos, con gritos y forcejeos en plena vía pública.
Este tipo de incidentes no es nuevo en la zona. Aguas Blancas se ha convertido en uno de los puntos fronterizos más sensibles del norte argentino, donde el contrabando —principalmente de alimentos y artículos de primera necesidad— ha proliferado en los últimos años. Lo inusual de este fenómeno es que, a diferencia del patrón tradicional, el tráfico va ahora en sentido inverso: de Bolivia hacia Argentina.
La razón es simple y compleja a la vez. La depreciación del boliviano frente al dólar, sumada al incremento de precios en el mercado argentino, ha hecho que muchos productos resulten más rentables en el lado argentino. Ante ello, el gobierno boliviano ha endurecido sus controles para evitar el vaciamiento de alimentos y artículos básicos.

Los bagayeros, en su mayoría personas que sobreviven de esta actividad informal, se sienten amenazados por los constantes operativos que afectan su única fuente de ingresos. Este conflicto social no resuelto se manifiesta, cada vez más, en episodios de violencia como el registrado este fin de semana.