Empresas fintech podrán operar bajo control regulado y en condiciones seguras para los usuarios.
La Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) ha dado un paso decisivo hacia la regulación de la innovación digital en el ámbito financiero. El pasado 3 de julio, a través de la Resolución ASFI/540/2025, se puso en vigencia el nuevo Reglamento para Empresas de Tecnología Financiera (ETF), marco normativo que busca ordenar y supervisar el desarrollo de servicios financieros apoyados en herramientas tecnológicas.
Uno de los aspectos más innovadores del reglamento es la creación del “Entorno Controlado de Pruebas” (ECP), un espacio legalmente delimitado y supervisado donde las empresas podrán ensayar sus servicios tecnológicos bajo condiciones reales, pero con parámetros de vigilancia, tiempo y escala definidos.
Este entorno de pruebas regulado permitirá evaluar el comportamiento de nuevos productos financieros digitales antes de su autorización plena, generando a partir de la experiencia normativa específica que se ajuste al avance tecnológico. Además, se contempla la posibilidad de flexibilizar temporalmente ciertas exigencias regulatorias, bajo la autorización y monitoreo de ASFI, para facilitar el desarrollo de estas soluciones innovadoras.
Las empresas que ya se encuentran operando con servicios tecnológicos dentro del ámbito financiero, tendrán plazo hasta el 31 de diciembre de 2025 para iniciar su proceso de adecuación al nuevo reglamento. Durante ese periodo podrán continuar ofreciendo sus servicios, siempre que los declaren formalmente ante el ente regulador.
El reglamento incorpora principios esenciales como la interoperabilidad de sistemas, la innovación responsable, la confidencialidad y el tratamiento ético de la información financiera. También establece pautas específicas para la gestión de ciberseguridad, atención de reclamos, protección de datos personales y alianzas operativas con otras entidades del sistema.
ASFI ha señalado que este reglamento tiene como propósito proteger al consumidor financiero, brindar seguridad jurídica a los nuevos modelos de negocio tecnológico y generar condiciones para un desarrollo ordenado y confiable del ecosistema fintech en Bolivia.
Con este nuevo marco legal, Bolivia se suma a la tendencia global de regulación inteligente en tecnología financiera, promoviendo la inclusión digital y la modernización de servicios, pero bajo vigilancia estricta y principios orientados al bienestar del usuario final.


