El gobierno iraní desmiente un supuesto acuerdo de alto al fuego anunciado por el mandatario estadounidense
Con datos de RT e Hispantv
Teherán ha salido al paso con contundencia frente a las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien en su red social Truth Social aseguró que Irán e Israel habían acordado un alto al fuego que se implementaría en un lapso de seis horas. El gobierno iraní calificó el anuncio como “una mentira deliberada” y “una estrategia de engaño” para encubrir los ataques en curso contra su territorio.
Trump afirmó públicamente que Irán comenzaría el alto al fuego de forma unilateral, seguido por Israel doce horas después, y que en 24 horas se anunciaría la paz total en el conflicto que él mismo denominó como “la guerra de los 12 días”. El mandatario estadounidense incluso declaró: “Esta es una guerra que podría haber durado años y destruido todo Oriente Medio, pero no lo hizo, ¡y nunca lo hará!”
Pero para el gobierno iraní, esas palabras no tienen ningún fundamento. Un alto funcionario de Teherán declaró a CNN que no existe ningún pacto con Estados Unidos o Israel, y que Irán no ha recibido propuesta alguna de tregua. Por el contrario, acusó directamente a Washington de continuar agrediendo el país mientras difunde falsedades para manipular la opinión pública.
“En este momento, el enemigo está cometiendo una agresión abierta contra Irán”, afirmó el vocero, quien insistió en que su país se prepara para intensificar las acciones defensivas. “No escuchamos mentiras de nuestros enemigos. Seguiremos luchando y quienes invadan el suelo iraní pagarán caro su atrevimiento”.
El tono de las declaraciones iraníes es cada vez más firme. En paralelo al desmentido, Irán confirmó el lanzamiento de una ofensiva militar sobre una base estadounidense en Catar, como parte de su respuesta a los ataques previos de Washington contra su infraestructura nuclear. El operativo, bautizado como Bendición de la Victoria, tuvo como blanco la base aérea Al Udeid, uno de los enclaves militares más importantes de EE.UU. en la región.
La acusación de Teherán no se limita a un rechazo del anuncio. Es una denuncia política directa: Trump ha mentido al mundo, y lo ha hecho con el objetivo de ocultar la responsabilidad de su gobierno en el recrudecimiento del conflicto. “Hablan de paz mientras atacan nuestras ciudades. No nos someteremos ante la hipocresía imperial”, señaló la fuente iraní.
A nivel internacional, la comunidad diplomática se muestra cautelosa. Las principales cancillerías han evitado pronunciarse sobre el supuesto acuerdo, conscientes de la falta de confirmación y del contexto bélico aún activo. La supuesta tregua de Trump parece cada vez más una fantasía construida desde la retórica política, sin respaldo en los hechos.
Para Irán, el mensaje es claro: no habrá alto al fuego mientras continúen las agresiones. Y si el objetivo de Trump era presentarse como pacificador ante el mundo, lo que ha conseguido es avivar aún más el fuego de la desconfianza.


