El presidente Arce posesionó a la nueva autoridad tras la renuncia de Siles, en medio de acusaciones de prevaricato y presiones en el órgano judicial.
En un acto realizado en Casa Grande del Pueblo, el presidente Luis Arce Catacora posesionó a Jessica Paola Saravia como nueva ministra de Justicia, luego de que su antecesor, César Siles, dejara el cargo tras verse implicado en un escándalo judicial que amenaza con desestabilizar a todo el sistema institucional del país. La flamante ministra asume el despacho en medio de un ambiente cargado de tensión entre el Ejecutivo y el Órgano Judicial.
Durante el acto oficial, el mandatario subrayó la necesidad de mantener la continuidad institucional y evitar vacíos de poder que agraven la crisis. “Este Gobierno no permitirá que intereses externos o internos perjudiquen el funcionamiento de nuestras instituciones”, declaró Arce. También remarcó la trayectoria y solvencia técnica de Saravia, quien ya fue viceministra y directora de instituciones públicas.
La salida de Siles se produjo poco antes de que saliera a la luz un controvertido fallo judicial, emitido por el juez de Coroico Fernando Lea Plaza, que ordenó que la magistrada Fanny Coaquira ceda su cargo a su suplente Iván Campero. Esta decisión fue tachada de prevaricato por el Consejo de la Magistratura, que denunció una presunta operación política para alterar la composición del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).
El presidente del Consejo, Manuel Baptista, advirtió que permitir fallos de esta naturaleza compromete gravemente la estabilidad del Estado de Derecho. Lea Plaza fue aprehendido y enfrenta un proceso disciplinario, así como una auditoría a sus decisiones previas. Baptista también pidió que se investigue a todas las personas involucradas, sin importar el cargo que ocupen.
En la misma línea, el presidente del TSJ, Romer Saucedo, denunció que se intenta perpetrar un «golpe institucional» contra la máxima instancia judicial del país. Sugirió que el objetivo de este movimiento sería debilitar el TSJ para favorecer a determinados actores en el proceso electoral de agosto. Saucedo incluso solicitó a la Fiscalía General que investigue al exministro Siles, a quien se vincula mediante un audio difundido en redes sociales.
César Siles respondió a las acusaciones a través de un comunicado en el que negó cualquier participación en actos irregulares. Alegó que el audio fue manipulado y que vulnera sus derechos fundamentales. Dijo estar dispuesto a colaborar con la investigación, pero también anunció acciones legales contra quienes lo difamen.
El ingreso de Jessica Saravia al gabinete busca restablecer el orden y la confianza en un Ministerio cuya función es clave en la articulación entre justicia y política. Su nombramiento fue interpretado como una señal de urgencia del Ejecutivo para contener los daños institucionales antes de que estos afecten la organización de las elecciones generales.
Perfil profesional de Saravia
Abogada de formación, Saravia ha ocupado diversos cargos en el aparato estatal. Fue directora ejecutiva de la Autoridad de Fiscalización del Juego en dos periodos distintos y también viceministra de Lucha Contra la Corrupción. Ha trabajado como abogada penalista, consultora legal, y docente universitaria. Además, cuenta con estudios en auditoría jurídica, gestión de calidad y normas antisoborno.
Con esa trayectoria, la nueva ministra se enfrenta a un reto mayúsculo: lograr que el Ministerio de Justicia recupere la credibilidad y actúe como garante de la independencia judicial, en un escenario donde las sospechas de injerencia política están en su punto más alto.
Las instituciones judiciales, incluyendo el Consejo de la Magistratura y el TSJ, han anunciado que llegarán hasta las últimas consecuencias para esclarecer los hechos. La Fiscalía tiene ahora el mandato de dilucidar si existió una red de presión para favorecer el ingreso de suplentes al TSJ, y si estas maniobras tenían propósitos electorales.


