La delegación de la Verde no pudo despegar tras el partido en Maturín por la negativa de autorización de las autoridades aeroportuarias venezolanas, generando molestia e incertidumbre.
La Selección Boliviana tenía previsto retornar a Santa Cruz en la madrugada de este sábado, pero los planes se vieron abruptamente interrumpidos cuando las autoridades aeroportuarias de Venezuela se negaron a autorizar el despegue del avión chárter contratado para el traslado del equipo.
Hasta las 04:00, la delegación no había recibido el permiso para abandonar Maturín, donde la Verde disputó su partido de eliminatorias. «No sabemos, estamos volviendo al hotel», señaló uno de los periodistas que acompaña a la delegación boliviana.
El retraso impacta en el cronograma del equipo
La negativa de las autoridades venezolanas afecta directamente la agenda de la Selección Boliviana. El vuelo estaba programado para llegar a Santa Cruz alrededor de las 05:00, lo que permitía al cuerpo técnico contar con tiempo suficiente de tomar un vuelo regular a La Paz para iniciar este mismo sábado la preparación del partido frente a Chile, previsto para el martes en El Alto.
Este retraso genera no solo problemas logísticos, sino también fatiga y tensión en los jugadores, quienes debieron regresar a su hotel en Maturín durante la madrugada.
Villegas denuncia obstáculos y posibles intenciones ocultas
El director técnico Óscar Villegas manifestó su disconformidad con la situación. Desde el aeropuerto, afirmó que ya habían anticipado esta posibilidad y solicitaron al ministro de Gobierno boliviano que interceda para evitar inconvenientes.
«No es una sorpresa para nosotros esto que sucede. Lo habíamos alertado», señaló Villegas, visiblemente molesto. También advirtió que no permitirá que despierten a los jugadores a las 4 o 5 de la madrugada si repentinamente se autoriza el vuelo, en un intento por cuidar el descanso del plantel.
Autoridades bolivianas expresan malestar diplomático
El embajador de Bolivia en Venezuela, junto con dirigentes de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), se pronunció de inmediato expresando su molestia por lo sucedido. Las acciones de las autoridades venezolanas serán objeto de un reclamo formal ante instancias deportivas internacionales como la Conmebol y la FIFA.
En la delegación boliviana se percibe que la retención del equipo podría tener un carácter intencional, sobre todo considerando que Bolivia y Venezuela compiten directamente por el séptimo puesto, que otorga el cupo al repechaje para el Mundial de 2026.
No es la primera acción que genera dudas en la FBF. Ya desde la programación del partido surgieron cuestionamientos, luego de que la Federación Venezolana de Fútbol decidiera postergar el encuentro un día, del jueves al viernes, lo que alteró la planificación inicial de la Verde.




