El presidente del Senado reapareció tras el fallo del TCP y pidió cerrar filas dentro del bloque nacional popular, en una jornada donde criticó a todos los frentes políticos.
El presidente del Senado, Andrónico Rodríguez, reapareció en el escenario político con un discurso de alto contenido político y simbólico. Tras conocerse el fallo del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) que habilita su candidatura para las elecciones del 17 de agosto, el joven dirigente lanzó un mensaje claro: hay que unir al bloque popular y dejar atrás las fracturas internas.
“Tenemos el vehículo, la llave y el piloto. A partir de hoy comenzamos a correr en esta carrera por Bolivia”, proclamó Rodríguez, en un acto en el que no ocultó su entusiasmo ni su determinación de liderar el proceso electoral. Pero más allá del entusiasmo, su mensaje central fue el de cerrar filas y consolidar una alianza amplia dentro del movimiento popular.
Un guiño a Evo, pero con distancia
Pese a las tensiones visibles con su mentor político, Evo Morales, Andrónico no dejó de referirse a él con respeto, aunque marcó distancia. “Agradezco a Evo, aunque ya no me quiera ver”, señaló, en una frase que resume una relación tensa pero inevitable. Lo llamó “el padre de todo esto” y pidió cuidar su legado, aunque quedó claro que la conducción del proyecto ahora está en otras manos.
El llamado a Morales, más que una reconciliación, parece una invitación política para que el exmandatario no sabotee el camino de la nueva candidatura. El mensaje fue claro: hay un nuevo liderazgo en marcha, pero no se quiere renegar de las raíces.
Contra el Gobierno de Arce y sus errores
En su discurso, Rodríguez no ahorró críticas hacia la administración del presidente Luis Arce. Lo acusó de haber desperdiciado cinco años de gestión en dividir organizaciones y bancadas parlamentarias, sin ofrecer soluciones reales a los problemas económicos del país. “El principal obstáculo de Arce no es Evo, es su propio gobierno”, afirmó.
Habló de autoritarismo, corrupción y falta de transparencia como los principales males que carcomen al Ejecutivo. Según dijo, la crisis económica, la escasez de alimentos y divisas, y la falta de respuesta ante las urgencias sociales, son responsabilidad de una administración que niega los problemas y se ha encerrado en su propio poder.
Críticas duras a la oposición
Rodríguez también tuvo palabras duras para la oposición política. Cuestionó su falta de propuestas y liderazgo durante los últimos veinte años. Según el senador, los opositores no han sido capaces de construir una alternativa sólida ni un partido con identidad propia. “Su única forma de sobrevivir es hablando del MAS”, afirmó.
Con tono irónico, mencionó que algunos opositores “amanecen y comen con Evo”, refiriéndose a su obsesión con el líder cocalero como eje central de su discurso político. También tuvo menciones directas a figuras como Tuto Quiroga, Manfred Reyes Villa y Samuel Doria Medina, acusándolos de limitarse a atacar al MAS sin ofrecer respuestas de fondo.
Desmiente pactos y apuesta por el bloque popular
En un momento clave de su intervención, Rodríguez negó rotundamente cualquier acercamiento con agrupaciones como UCS u otros partidos tradicionales. Calificó esas versiones como simples especulaciones surgidas tras el anuncio de su candidatura. Aclaró que su proyecto se orienta exclusivamente al fortalecimiento del “bloque nacional popular”, al que llamó a consolidarse en torno a un proyecto común.
“Convocamos a todas las organizaciones sociales a sumarse”, expresó, dejando entrever que su prioridad es articular una alianza desde las bases y no desde los pactos cupulares. Afirmó que su candidatura nace de un momento histórico que debe ser aprovechado por la izquierda para avanzar con un proyecto de país.
Una campaña que arranca con urgencias sociales
Rodríguez advirtió que la situación económica del país es crítica y que las familias sienten con fuerza el incremento en los precios de productos de primera necesidad. Según él, los alimentos han duplicado su valor y la población sufre las consecuencias de la inflación y la falta de políticas efectivas.
También mencionó la escasez de dólares como un problema estructural que ha paralizado el transporte y perjudicado al aparato productivo nacional. En ese contexto, su candidatura se presenta como una respuesta no solo política sino social, con la promesa de retomar la agenda de transformación nacional desde una nueva conducción.
Un inicio marcado por tensiones y esperanzas
Aunque evitó entrar en detalles sobre listas o candidaturas, Rodríguez dejó claro que comienza una nueva etapa. Rodeado de mineros cooperativistas de Fencomin, dijo que el primer paso será estructurar la alianza con miras a agosto. Pidió serenidad, unidad y compromiso.
“No venimos a dividir, sino a unir al bloque nacional popular”, sentenció, en lo que parece ser la línea principal de su campaña: una propuesta de reunificación del proyecto popular, distanciado de los excesos del pasado y crítico con los errores del presente.


