La intervención compromete depósitos de la Confederación Sudamericana y pone en revisión contratos millonarios de patrocinio que alcanzan a la selección paraguaya, clubes y torneos.
Gentileza Martín Vásquez
Periodista, Asunción, Paraguay
La crisis de Ueno Bank también llegó al fútbol sudamericano. La entidad financiera paraguaya no solamente mantenía relaciones comerciales con la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF), la selección nacional y competiciones locales, sino que también aparece entre los patrocinadores de la Copa Sudamericana y figura como depositante de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol).
La intervención ordenada por el Banco Central abrió dos problemas diferentes para el deporte: la disponibilidad de los recursos que las organizaciones tenían depositados en la entidad y la continuidad de los contratos publicitarios que vinculaban al banco con torneos, clubes y selecciones.
La situación afecta a instituciones que manejan presupuestos importantes y que dependen de ingresos comerciales para financiar competiciones, viajes, premios, infraestructura y programas deportivos.
LOS DEPÓSITOS DE CONMEBOL EN UENO
La Confederación Sudamericana de Fútbol aparece entre los grandes depositantes de Ueno Bank, con G. 85.470 millones en certificados de depósito de ahorro, equivalentes aproximadamente a US$14,3 millones.
El dinero corresponde a una colocación financiera y quedó sometido al procedimiento de resolución iniciado por el Banco Central paraguayo.
La garantía ordinaria de depósitos tiene un límite de G. 228,3 millones por depositante y entidad financiera. Por esa razón, la mayor parte del saldo atribuido a Conmebol excede ampliamente la cobertura legal.
La recuperación dependerá del procedimiento, de los activos disponibles y de las medidas que adopten las autoridades para atender a los depositantes con saldos superiores.
Hasta el 4 de noviembre no se había publicado una liquidación definitiva que establezca cuánto podrá recuperar la organización ni qué pérdida podría registrar.
Tampoco existe documentación pública que permita afirmar que la mayor parte de los ingresos generales de Conmebol estaba depositada en Ueno. El dato comprobable corresponde a los certificados registrados a su nombre, no al conjunto de sus ingresos, reservas y recursos internacionales.
UN BANCO QUE TAMBIÉN PATROCINABA LA COPA SUDAMERICANA
La relación entre Ueno y Conmebol no era exclusivamente financiera. En julio de 2024, la organización anunció que la entidad paraguaya se convertía en patrocinador oficial de la Copa Sudamericana.
El acuerdo otorgó presencia comercial al banco en una de las competiciones de clubes más importantes del continente y formó parte de la estrategia de expansión de la marca hacia el mercado deportivo regional.
La intervención coloca bajo revisión el cumplimiento de ese vínculo comercial, que tenía vigencia hasta diciembre de 2026.
La situación abre interrogantes sobre las obligaciones pendientes, los pagos comprometidos y la posibilidad de mantener o rescindir el acuerdo. Sin embargo, el dinero depositado por Conmebol y los recursos que la entidad recibe por patrocinio son operaciones diferentes y no deben sumarse como si fueran un único fondo.
LA APF TIENE UN CONTRATO DE US$12 MILLONES
En Paraguay, uno de los acuerdos comerciales de mayor dimensión es el firmado entre Ueno y la Asociación Paraguaya de Fútbol en agosto de 2023.
El banco se convirtió en patrocinador principal de la selección paraguaya y de las competiciones oficiales de la APF, en todas las categorías, modalidades y disciplinas, con excepción de la Copa Paraguay.
El contrato tiene un monto global aproximado de US$12 millones y vigencia hasta agosto de 2027, según la información publicada por ABC Color.
La entidad financiera también obtuvo derechos comerciales relacionados con la denominación del estadio Defensores del Chaco, que pasó a utilizar el nombre Ueno Defensores del Chaco.
Después de la intervención, la APF comenzó a retirar la marca del banco de sus publicaciones en redes sociales, aunque mantuvo inicialmente la denominación comercial del estadio y la publicidad instalada en el escenario deportivo.
La asociación informó que su departamento jurídico analiza qué acciones puede adoptar respecto al contrato.
LOS CLUBES TAMBIÉN TIENEN COMPROMISOS COMERCIALES
La presencia de Ueno alcanzó a los principales clubes paraguayos. Olimpia y Cerro Porteño mantuvieron relaciones comerciales y financieras con la entidad, incluyendo acuerdos de patrocinio y operaciones relacionadas con sus estadios.
La intervención obliga a revisar qué obligaciones estaban pendientes, qué pagos se habían realizado y qué compromisos pueden continuar dentro del procedimiento de resolución.
En el caso de Cerro Porteño, también se había informado sobre la adquisición por parte de Ueno de una deuda que el club mantenía con Visión Banco. La operación añade una cuestión financiera que deberá analizarse por separado de los contratos publicitarios.
La suspensión de los servicios bancarios también puede afectar las cuentas de jugadores, empleados y proveedores que utilizaban la entidad.
LOS FUTBOLISTAS Y EL PROBLEMA DE SUS AHORROS
La crisis también alcanzó a deportistas que tenían cuentas o ahorros en Ueno. Informaciones publicadas el 3 de noviembre señalaron que un grupo de futbolistas de la selección paraguaya evaluaba acciones legales por las dificultades para acceder a sus fondos.
El alcance de esas reclamaciones deberá establecerse individualmente, según los saldos y las condiciones de cada cuenta.
La APF deberá resolver la continuidad de su patrocinador principal, mientras Conmebol tendrá que establecer cómo recuperar su colocación financiera y qué ocurrirá con los compromisos comerciales que mantenía con el banco.
La intervención de Ueno dejó así al fútbol paraguayo frente a una revisión simultánea de sus contratos, depósitos y relaciones financieras, en momentos en que la entidad había extendido su marca desde el mercado bancario hasta las principales competiciones deportivas del país y de Sudamérica.




