El Tribunal Supremo de Justicia declaró inadmisible el recurso de revisión de sentencia presentado por Jeanine Áñez, quien buscaba anular los diez años de prisión que enfrenta por el caso denominado Golpe II.
La expresidenta de facto Jeanine Áñez recibió un nuevo revés judicial luego de que la Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) rechazara, por unanimidad, el recurso de revisión de sentencia que interpuso para intentar anular la condena de diez años de cárcel que cumple desde 2022. La decisión quedó plasmada en el Auto Supremo 173/2025, emitido el pasado 16 de septiembre y firmado por los nueve magistrados de la máxima instancia judicial del país.
El documento señala de manera categórica que el pedido de la exmandataria “resulta jurídicamente inadmisible”, debido a que no cumplió con los requisitos que exige la normativa vigente. En palabras claras, la defensa de Áñez no logró presentar los elementos probatorios necesarios que avalaran la reapertura del caso.
Argumentos del tribunal
Según la resolución, los abogados de la exsenadora no subsanaron tres de las cuatro observaciones formuladas cuando interpusieron el recurso a fines de agosto. Entre los requisitos incumplidos estaba la obligación de adjuntar una sentencia penal ejecutoriada que contradijera de forma directa los hechos que sustentaron la condena por el denominado caso Golpe II.
También se les pidió precisar cómo los supuestos hechos nuevos o sobrevinientes demostraban que Áñez no cometió delito, que no fue autora ni partícipe, o que los hechos no eran punibles. Sin embargo, la fundamentación entregada se limitó a mencionar otras resoluciones judiciales sin explicar su pertinencia ni su fuerza legal para modificar la sentencia original.
“La recurrente se limita a sostener que los hechos sobrevinientes invocados no constituyen sucesos fácticos, sino hechos jurídicos posteriores a la sentencia condenatoria”, apunta el fallo.
Sin posibilidad de reabrir debates ya cerrados
El TSJ fue claro en advertir que no es procedente utilizar el recurso de revisión para reabrir discusiones que ya fueron resueltas durante el juicio oral o en las instancias ordinarias de apelación. En esa línea, estableció que la petición formulada por la defensa de Áñez “se muestra jurídicamente inviable y debe ser desestimada”.
Con ello, el tribunal reiteró que la revisión de sentencia no puede convertirse en una vía para cuestionar nuevamente la valoración de pruebas ya examinadas, sino que requiere hechos nuevos con peso jurídico comprobable.
Una puerta que no se cierra del todo
El Auto Supremo deja abierta la posibilidad de que la exmandataria vuelva a presentar un recurso de revisión, siempre que lo fundamente en motivos distintos y con la documentación exigida por la ley. Sin embargo, la advertencia fue contundente: sin pruebas sólidas que contradigan la sentencia original, el camino legal seguirá siendo cuesta arriba.
El trasfondo del caso
Jeanine Áñez fue condenada en junio de 2022 a diez años de prisión por los delitos de incumplimiento de deberes y resoluciones contrarias a la Constitución y a las leyes. El fallo determinó que su proclamación como presidenta del Senado y, posteriormente, como presidenta del Estado, el 12 de noviembre de 2019, fue irregular, pues no contó con el quórum reglamentario ni con la participación de la bancada mayoritaria del Movimiento al Socialismo (MAS).
Ese episodio ocurrió dos días después de la renuncia de Evo Morales, en un clima de profunda crisis política y social. Para el tribunal que la juzgó, Áñez quebrantó el orden constitucional al asumir la presidencia sin seguir la sucesión establecida en las normas vigentes.
Un fallo con repercusiones políticas y sociales
La resolución del TSJ no solo tiene consecuencias judiciales, sino también políticas. Para algunos sectores, reafirma la responsabilidad de Áñez en los hechos de 2019 y consolida la narrativa de que se trató de un golpe de Estado. Para otros, en cambio, alimenta la percepción de que la exmandataria es víctima de una persecución política.
En las calles y en las redes sociales, las reacciones volvieron a polarizarse. Mientras organizaciones sociales afines al oficialismo celebraron la firmeza del fallo, opositores denunciaron la falta de independencia judicial y exigieron respeto a las garantías procesales.
Un futuro incierto
Áñez continúa recluida en la cárcel de Miraflores, en La Paz, donde cumple la condena dictada en su contra. La defensa anunció que evaluará otras vías jurídicas para insistir en la revisión, aunque los especialistas advierten que el margen de maniobra es reducido si no se presentan elementos jurídicamente válidos y distintos a los ya rechazados.


