La ALBA-TCP también responsabilizó a un sector fascista por lo ocurrido, señalando que estos grupos no aceptan la voluntad del pueblo venezolano y persisten en sus intentos de desestabilizar al país mediante acciones golpistas.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, expresó su agradecimiento por el apoyo internacional recibido tras el reciente sabotaje al sistema eléctrico que dejó a gran parte del país a oscuras el pasado viernes 30 de agosto. En particular, Maduro destacó el respaldo de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), que condenó enérgicamente el ataque.
En un comunicado oficial, el ALBA-TCP repudió de manera contundente lo que describió como una «violación directa, descarada y flagrante de los derechos humanos del pueblo venezolano». La organización, que agrupa a naciones como Cuba, Bolivia, Nicaragua y varios países caribeños, exigió el cese inmediato del hostigamiento hacia Venezuela, calificando el ataque como un acto vandálico y criminal.
Maduro, en su intervención, agradeció el pronunciamiento de la alianza y reafirmó que este ataque, atribuido a «la derecha extremista, fascista y criminal», no logrará quebrantar la paz en el país. «Junto al pueblo venceremos las dificultades, consolidando la recuperación, el crecimiento económico y el derecho pleno a la tranquilidad y al desarrollo», afirmó el mandatario venezolano.
La ALBA-TCP también responsabilizó a un sector fascista por lo ocurrido, señalando que estos grupos no aceptan la voluntad del pueblo venezolano y persisten en sus intentos de desestabilizar al país mediante acciones golpistas.
Mientras tanto, las autoridades venezolanas continúan trabajando en la recuperación del sistema eléctrico, con avances significativos reportados en varias regiones del país. Este incidente se suma a una serie de desafíos que Venezuela ha enfrentado en los últimos años, en medio de un contexto de tensiones políticas y sociales tanto a nivel nacional como internacional.
