TRANSICIÓN CAMBIARIA DEL BCB REDEFINE PRECIOS Y EXPECTATIVAS ECONÓMICAS

Dic 5, 2025

El Banco Central abandona el tipo de cambio fijo y adopta un esquema flexible para enfrentar la falta de divisas, aliviar presiones inflacionarias y corregir distorsiones acumuladas durante más de una década.

El Banco Central de Bolivia (BCB) confirmó un cambio estructural en la política cambiaria del país al establecer que, desde ahora, el valor del dólar ya no se regirá por un tipo de cambio fijo, sino por un sistema más flexible. La decisión marca un punto de inflexión en medio de un escenario caracterizado por la falta de divisas y la presión sostenida sobre los precios.

El presidente del BCB, David Espinoza, informó que el régimen cambiario aplicado durante el gobierno anterior dejó impactos adversos que se sienten hasta hoy. Según indicó, mantener una cotización fija durante tantos años impidió que la economía se ajuste a los cambios del contexto internacional, afectando la competitividad de las exportaciones y limitando la capacidad de reacción frente a choques externos.

Espinoza explicó que la flexibilización permitirá corregir estas distorsiones, ya que el nuevo enfoque busca equilibrar la balanza de pagos y mejorar la dinámica del comercio exterior. También aseguró que esta política contribuirá a moderar la inflación, uno de los principales objetivos de la entidad. “El Banco Central quiere ver una inflación que retorne a rangos adecuados, y la política cambiaria es un instrumento fundamental para alcanzarlo”, afirmó.

Como parte de esta transición, el BCB continuará publicando diariamente el valor referencial del dólar en base a las operaciones efectivas realizadas por las Entidades de Intermediación Financiera (EIF). Con ello, se pretende transparentar la información para que tanto ciudadanos como empresas puedan tomar decisiones con datos actualizados.

La última actualización difundida por el ente emisor situó la cotización de compra en 7,85 bolivianos por dólar y la de venta en 9,32 bolivianos. Estos valores se distancian del tipo de cambio oficial de 6,96 bolivianos por unidad, vigente desde 2011, un periodo en el que las reservas internacionales eran más altas y no existía la actual restricción de dólares.

El giro en la política cambiaria se produce en un momento en que diversos sectores del país expresan preocupación por la disponibilidad de divisas y la volatilidad en el mercado paralelo. Con el nuevo esquema, el BCB espera reducir la brecha entre las operaciones formales y las informales, además de promover un flujo más equilibrado de dólares en el sistema financiero.