El silencio electoral ya está vigente y el órgano electoral exige a partidos retirar toda publicidad visible. Anuncian operativos de control, multas inmediatas y fiscalización incluso sin denuncia previa en todo el departamento.
El reloj marcó la medianoche y con él se cerró cualquier posibilidad de difusión política en el departamento del Beni. Desde ese momento, toda señal de campaña en calles, avenidas y vehículos quedó fuera de norma y bajo riesgo de sanción.
El vocal electoral Rodolfo Coimbra confirmó que la disposición es de cumplimiento estricto y sin márgenes de tolerancia. “No puede permanecer ningún elemento de propaganda. Hablamos de vallas, pasacalles, afiches; todo debe desaparecer de los espacios visibles”, declaró.
La instrucción fue formalizada días antes con representantes de partidos y agrupaciones ciudadanas, quienes asumieron la obligación de retirar su material. Sin embargo, el ente electoral ya prepara operativos de verificación en distintos puntos del departamento.
Coimbra advirtió que las sanciones no dependerán de denuncias. “Estamos habilitados para actuar de oficio. Si detectamos incumplimientos, se aplicarán multas conforme al reglamento vigente”, precisó.
La prohibición también alcanza a automotores con distintivos de campaña. “Ningún vehículo puede circular con propaganda, menos si pertenece a candidatos o autoridades”, enfatizó.
El control se despliega de manera inmediata, con el objetivo de garantizar el respeto a las reglas electorales y evitar cualquier exposición indebida de mensajes políticos en la fase final previa a la votación.

