La escasez de precipitaciones y el descenso de caudales coinciden con temperaturas elevadas y vientos fuertes, condiciones que favorecen nuevas quemas en varias provincias benianas.
El Beni enfrenta un periodo con lluvias por debajo de lo esperado y un incremento de las condiciones que favorecen la propagación de incendios. El responsable departamental del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), Khobbys Negrette Gosalvez, informó que actualmente se registran 833 focos de calor y advirtió que la falta de precipitaciones podría mantenerse durante los próximos meses.
Negrette explicó que las previsiones están relacionadas con la evolución del fenómeno de El Niño y que el periodo más complicado para las lluvias se concentra entre agosto y septiembre, aunque la tendencia podría prolongarse hasta marzo de 2027.
LLUVIAS INSUFICIENTES PARA RECUPERAR LOS NIVELES
“De acuerdo a la activación del fenómeno del Niño se prevén escasez de lluvias en todo el departamento”, señaló el responsable del Senamhi en Beni.
El funcionario aclaró que los análisis meteorológicos todavía continúan y que existe la posibilidad de que el comportamiento no sea uniforme durante todo el periodo. La previsión apunta a que pueden presentarse lluvias aisladas, pero sin alcanzar la intensidad o frecuencia necesaria para revertir rápidamente el déficit acumulado.
La última precipitación considerada significativa ocurrió hace aproximadamente dos semanas y alcanzó unos 90 milímetros. Para los próximos días se espera otro evento de características similares, aunque el pronóstico no contempla una recuperación sostenida del régimen de lluvias.
El Senamhi señala que durante estos meses suelen registrarse precipitaciones acompañadas por el ingreso de frentes fríos. Sin embargo, los aportes de agua están siendo reducidos. Para septiembre se mantendría esta situación y hacia octubre y noviembre se anticipan temperaturas elevadas.
El organismo meteorológico mantiene además el monitoreo del fenómeno de El Niño. A nivel nacional, el Senamhi ha advertido que el periodo de mayor intensidad podría concentrarse entre septiembre de 2026 y enero de 2027.
LOS RÍOS COMIENZAN A PERDER CAUDAL
La situación también se refleja en el comportamiento de los ríos y sus afluentes. Aunque varios puntos continúan siendo navegables y algunos mantienen niveles considerados adecuados, Negrette señaló que existe un descenso progresivo de los caudales.
“Los niveles están por debajo del cajón en la cuenca de los ríos”, afirmó, al explicar que, si la tendencia continúa, el periodo de estiaje podría llegar en un plazo cercano.
El comportamiento hidrológico puede modificarse si se producen lluvias importantes. Sin embargo, los reportes preliminares conocidos hasta ahora mantienen una perspectiva de precipitaciones insuficientes.
833 FOCOS DE CALOR Y MAYOR RIESGO DE QUEMAS
A la falta de humedad se suma el viento. Según el responsable del Senamhi, se prevén ráfagas superiores a los 30 kilómetros por hora, principalmente desde el sur, que contribuyen a reducir la humedad y pueden facilitar la propagación del fuego.
El departamento registra actualmente 833 focos de calor, con mayor concentración de quemas en las provincias Yacuma, Mamoré e Iténez. Las autoridades municipales trabajan en acciones de control ante la posibilidad de que las condiciones meteorológicas favorezcan la expansión de los incendios.
El propio Senamhi utiliza variables como temperatura, humedad relativa, precipitación y velocidad y dirección del viento para establecer las condiciones que pueden favorecer o disminuir la propagación de focos de calor.
La institución mantiene el seguimiento meteorológico e hidrológico mientras se espera el comportamiento de las precipitaciones de septiembre y la evolución de las temperaturas durante octubre y noviembre.
SENAMHI ADVIERTE SEQUÍA EN BENI Y REPORTA 833 FOCOS DE CALOR

