RODRIGO GÓMEZ RESCATA LA IDENTIDAD BENIANA CON CLAP SOCIALES

Jun 28, 2026

Una revista nacida del esfuerzo personal convirtió fiestas, tradiciones e historias del Beni en páginas que preservan la memoria colectiva regional.

En tiempos donde la inmediatez de las redes sociales parece haber desplazado a las publicaciones impresas, todavía existen iniciativas que se resisten a dejar desaparecer la memoria de los pueblos.
En Trinidad, una propuesta editorial mantiene abierta una ventana para mirar la cultura, las tradiciones y la vida social del departamento del Beni: la revista Clap Sociales, un proyecto que durante dos décadas ha acompañado acontecimientos, personajes y expresiones propias de esta región amazónica.
Detrás de esta iniciativa está Rodrigo Gómez, un emprendedor comunicacional que decidió apostar por contar historias desde su propia tierra. Su trabajo no nació únicamente como un proyecto comercial, sino como una búsqueda personal para guardar en papel aquello que muchas veces queda solamente en la conversación cotidiana.
“Siempre he visto que hay mucha gente que escribe muy lindo en el Beni, muchos historiadores y personas que conocen nuestra historia, pero muchas veces eso no queda plasmado”, explicó Gómez durante la entrevista en el programa Marco Sin Filtro, donde compartió la trayectoria de una revista que se convirtió en testimonio de la vida beniana.
La historia de Clap Sociales comenzó durante su etapa universitaria. Gómez recuerda que la primera experiencia surgió con un pequeño boletín realizado junto a compañeros de la Universidad del Valle en Trinidad. Aquella publicación estudiantil fue el punto inicial de una idea que con los años tomaría una dimensión mayor.
“Empezamos haciendo un boletín de tipo social de la universidad, que se llamaba Univallingo. De ahí vimos que también existía esa necesidad de mostrar el quehacer social, cultural y religioso del pueblo”, relató.
Con el paso del tiempo, la iniciativa dejó de ser solamente una publicación interna y comenzó a mirar más allá de las aulas. La realidad del Beni ofrecía una cantidad enorme de historias, celebraciones y personajes que merecían ser registrados.
Hace 20 años nació formalmente Clap Sociales, con la participación de colaboradores que ayudaron a darle forma al proyecto. Entre ellos estuvo Alejandro Yuja, comunicador formado en España, quien asumió la dirección inicial de la revista.
“Él era lo ideal para que sea el director. Nosotros estábamos saliendo de la universidad y él ya era profesional, así que empezamos a trabajar”, recordó Gómez.
La publicación encontró su espacio en una época donde las revistas sociales tenían una presencia importante. Cada edición recogía actividades, celebraciones y acontecimientos que reunían a la población trinitaria. Sin embargo, la llegada de las nuevas tecnologías cambió la forma de consumir información.
Las redes sociales redujeron el protagonismo de las publicaciones impresas, pero también abrieron una oportunidad distinta. Gómez decidió transformar la propuesta y llevarla hacia la cultura de cada municipio.
“Quise resaltar la cultura de cada pueblo. Empecé haciendo trabajos en Santa Ana, después Exaltación, luego Trinidad y así fui llegando a distintos lugares”, contó.
El resultado fue una revista que dejó de ser solamente social para convertirse en un archivo cultural del departamento. Sus páginas comenzaron a recorrer fiestas patronales, expresiones religiosas, costumbres y manifestaciones que forman parte del patrimonio beniano.
La edición especial dedicada al Bicentenario de Bolivia representa uno de esos trabajos que Gómez considera importantes porque reúne historia nacional y expresiones locales. Para él, los 200 años de Bolivia representan una fecha única y que merecía ser documentada.
“Somos parte del Bicentenario. Nos tocó vivir esos 200 años y era importante darle valor a todo lo que ocurrió”, señaló.

LA CULTURA PATRONAL, IDENTIDAD DE BENI
La publicación incorpora también un recorrido por diferentes celebraciones del Beni, donde cada pueblo expresa su identidad a través de sus propias fiestas. En lugares como San Ignacio de Moxos, Santa Ana del Yacuma, Magdalena o Exaltación, la tradición religiosa y cultural ocupa un espacio central.
Cada festividad tiene características propias, aunque muchas comparten una raíz común: la relación entre la comunidad, la historia y la espiritualidad.
Gómez explicó que no todas las celebraciones tienen el mismo origen. Algunas están vinculadas directamente al santo patrono, mientras otras tienen relación con fechas fundacionales o procesos históricos particulares.
El caso de Trinidad tiene una particularidad especial, porque su aniversario está relacionado con la Santísima Trinidad, una fecha móvil dentro del calendario religioso. Según Gómez, todavía existen debates entre historiadores sobre la fecha exacta de fundación, un tema que forma parte de la historia pendiente de la ciudad.
Uno de los elementos culturales más representativos del Beni es la Chope Piesta, una celebración que refleja la identidad trinitaria. Para Gómez, la fiesta mostró una participación popular que evidenció el vínculo de la gente con sus raíces.
“La gente se sintió trinitaria, se identificó con su cultura. Se vio una participación muy grande y un orgullo por nuestras tradiciones”, afirmó.
Dentro de esa identidad aparece el tipói, una vestimenta tradicional que representa una conexión con la historia regional. Gómez considera que más allá de cualquier circunstancia externa, existe una relación profunda entre los habitantes y sus símbolos culturales.
“La identificación con lo propio está ahí. El trinitario tiene ese deseo de sentirse parte de su tierra”, expresó.
La revista también recoge las diferentes categorías culturales vinculadas a las soberanas de las fiestas, desde niñas hasta representantes mayores, mostrando cómo la tradición se transmite entre generaciones.
Gómez explicó que incluso los nombres utilizados para estas figuras tienen relación con las lenguas originarias del territorio. La palabra moperita, por ejemplo, tiene una historia vinculada al idioma mojeño trinitario y se mantiene como parte de la tradición local.

TRABAJO SACRIFICADO
El trabajo editorial no ha sido sencillo. Como muchos emprendimientos de comunicación, Clap Sociales depende de la publicidad y del apoyo de quienes creen en el proyecto.
“Como todo negocio, hay momentos buenos y momentos difíciles. La inversión siempre está presente porque uno apuesta para que esto continúe”, comentó.
La experiencia familiar también forma parte de la historia de Gómez. Recuerda a su madre como una figura clave en su formación emprendedora, especialmente por la manera en que enfrentó la vida trabajando en el comercio.
“Creo que ese espíritu emprendedor lo aprendimos de ella, de verla trabajar siempre y buscar salir adelante”, relató.
Su vínculo con Trinidad y Santa Ana del Yacuma también refleja una identidad mezclada entre territorios. Gómez nació en Trinidad, creció entre diferentes espacios del Beni y mantiene una relación especial con varias comunidades.
“Me siento trinitario movima. Nací en Trinidad, me crié en Santa Ana y Exaltación me adoptó”, expresó.
Además de la revista, Gómez destaca la riqueza histórica de lugares que todavía tienen mucho por mostrar. Entre ellos menciona Exaltación, un pueblo con un valor religioso particular por conservar, según la tradición local, una astilla de la Cruz de Cristo.
Para él, estos elementos representan oportunidades para desarrollar turismo cultural y religioso, mostrando al país la diversidad histórica que existe dentro del Beni.
Después de dos décadas, Clap Sociales continúa como una apuesta por la memoria escrita. Su trabajo refleja la intención de guardar momentos que podrían perderse con el paso del tiempo y demostrar que la comunicación también puede servir para proteger la identidad de una región.
Rodrigo Gómez convirtió una iniciativa nacida entre estudiantes en una plataforma dedicada a contar la vida de un departamento entero. Su revista es hoy un registro de celebraciones, personajes y costumbres que forman parte de la historia cotidiana del Beni.