PAZ BUSCA REEDITAR EL PACTO NEOLIBERAL CON TUTO Y SAMUEL PARA CONTROLAR LOS DOS TERCIOS DE LA ASAMBLEA

Ago 31, 2026

La búsqueda de respaldo legislativo del Gobierno abre la posibilidad de una alianza entre Paz, Quiroga y Doria Medina para aprobar reformas económicas y constitucionales.

El presidente Rodrigo Paz anunció este lunes que buscará acercamientos con Jorge Tuto Quiroga y Samuel Doria Medina para reunir los votos necesarios en la Asamblea Legislativa y avanzar con un paquete de leyes y modificaciones puntuales a la Constitución Política del Estado.
La ruta planteada devuelve a la escena política una fórmula conocida en Bolivia: acuerdos entre fuerzas con representación parlamentaria para garantizar gobernabilidad y aprobar medidas impulsadas desde el Ejecutivo. El antecedente más cercano es el llamado Pacto por la Democracia de 1985 y, posteriormente, el Acuerdo Patriótico entre ADN y MIR, durante el gobierno de Jaime Paz Zamora. Esos pactos permitieron formar mayorías parlamentarias y coaliciones de gobierno.
DOS TERCIOS PARA LAS REFORMAS
Paz identificó en Quiroga una posibilidad concreta de entendimiento. El expresidente presentó el 17 de agosto un proyecto de reforma parcial de la CPE que incluye cambios vinculados con inversión, justicia, autonomías y funcionamiento estatal.
El mandatario sostuvo que podrían impulsarse “dos, tres, cuatro reformas” con dos tercios y señaló: “teniendo dos tercios en el parlamento se puede hacer eso rapidito”. La Constitución establece que una reforma parcial requiere dos tercios de la Asamblea y referendo, mientras los cambios estructurales demandan una Asamblea Constituyente.
Paz también anunció contactos con Doria Medina para avanzar en leyes de inversiones, financiamiento, protección social y estabilización económica. Samuel ya planteó modificaciones a la Ley de Inversiones enviada por el Ejecutivo.
La eventual suma de Paz, Quiroga y Doria Medina apunta a construir una mayoría calificada sin depender de las bancadas de Manfred Reyes Villa o Andrónico Rodríguez. Todavía no existe un pacto formal, pero las coincidencias legislativas empiezan a delinear una alianza parlamentaria con rasgos similares a las viejas fórmulas de gobernabilidad de la etapa neoliberal.