El director técnico boliviano resalta el trabajo constante y la confianza en un equipo unido para las próximas fechas de eliminatorias.
El entrenador de la selección boliviana de fútbol, Óscar Villegas, afirmó con convicción que su gestión se basa en un trabajo riguroso y sin promesas vacías. En la víspera del crucial partido contra Venezuela en Maturín, Villegas recordó que cuando asumió el mando de la Verde, dejó claro que no vendería ilusiones, sino que apostaría al esfuerzo y la constancia.
“Desde que empecé en este cargo, no he ofrecido clasificaciones ni resultados fáciles. Mi apuesta es al trabajo diario y a la formación integral de todos los niveles del fútbol nacional, desde la Sub-15 hasta la Sub-20”, declaró el DT cochabambino.
Durante los últimos seis meses, el cuerpo técnico ha puesto todo su empeño en fortalecer al equipo. “En los últimos 180 días apenas he visto a mi familia 18 días. Eso refleja la entrega y dedicación de todo el equipo técnico para que Bolivia crezca futbolísticamente”, enfatizó.
Sobre el contexto de las Eliminatorias, Villegas recordó que quedan cuatro fechas decisivas y que enfrentan a rivales directos con la convicción de darlo todo. “Nos enfrentamos a Venezuela, un equipo al que ya vencimos en casa y ahora queremos demostrar fuerza como visitantes, a pesar de la ausencia de Ramiro Vaca”, apuntó.
En cuanto a la logística del viaje, la delegación tras el partido, retornará inmediatamente para preparar el siguiente desafío ante Chile en El Alto.
Villegas confía plenamente en el plantel que ha formado, una mezcla equilibrada de juventud y experiencia. “No vendemos humo, sino resultados fruto del trabajo y la paciencia. El equipo ha ido creciendo en confianza y rendimiento”, sostuvo.




