MUNICIPIO DE TRINIDAD RECHAZA ACUSACIONES DE MALVERSACIÓN EN FONDOS DE SALUD Y DENUNCIA INTERESES POLÍTICOS

May 17, 2025

Denunciaron que la malversación es del Concejo Municipal que aprobó la Ley 614, que autoriza la reasignación de cerca de 6 millones de bolivianos del IDH para cubrir gastos operativos de la instancia legislativa.

El Gobierno Autónomo Municipal de Trinidad (GAMT) salió al frente para desmentir las acusaciones de desvío de recursos destinados al área de salud, formuladas por un grupo de concejales en medio de un clima político tenso previo a las elecciones. La administración local calificó estas imputaciones como «infundadas» y aseguró que obedecen a una campaña de desprestigio con fines electorales.
Ejecución fiscal bajo la lupa
En una rueda de prensa convocada de urgencia, el director de la Dirección Municipal de Salud (DIMUSA), Víctor Hugo Rivero, presentó documentos que respaldan la ejecución transparente de los fondos provenientes del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH).
Según explicó, estos recursos se destinaron íntegramente a la atención médica, incluyendo la compra de medicamentos, contratación de personal, mejora de infraestructura y la lucha contra epidemias como el dengue.
«Los informes técnicos, las actas de entrega y las auditorías demuestran que no existe irregularidad alguna. La salud no se reduce solo a farmacias; es un sistema complejo que requiere inversión en múltiples frentes», sostuvo Rivero, desestimando las críticas como «técnicamente inconsistentes».
La contradicción del Concejo
El asesor legal del municipio, Hans Soruco, denunció que el propio Concejo Municipal aprobó en su momento la Ley 614, que autorizó la reasignación de cerca de 6 millones de bolivianos del IDH para cubrir gastos operativos de la instancia legislativa.
Entre estos, destacan la contratación de más de 80 funcionarios, algunos con salarios superiores a los 7.000 bolivianos.
«Resulta paradójico que quienes modificaron el presupuesto para su beneficio ahora pretendan asumir un rol fiscalizador. Estas denuncias no tienen sustento legal, y estamos evaluando acciones legales por difamación», advirtió Soruco.
Salud como campo de batalla política
Las autoridades municipales interpretan estas acusaciones como un intento de debilitar la imagen del alcalde Cristhian Cámara en un año electoral. Rivero lamentó que un tema tan sensible como la salud sea instrumentalizado: «Es irresponsable generar alarma en la población con falsedades. Nuestra prioridad sigue siendo garantizar servicios eficientes, no caer en juegos políticos».
Compromiso y advertencia
El municipio reiteró su apego a las normas de transparencia e instó a los actores políticos a evitar especulaciones que afecten la credibilidad de las instituciones. «No permitiremos que la necesidad de atención médica de los trinitarios sea secuestrada por intereses partidarios», cerró Rivero, mientras el gobierno local se prepara para presentar su defensa formal ante las instancias correspondientes.
Con este enfrentamiento, Trinidad se suma a una serie de conflictos políticos que resurgen en el país en vísperas de los comicios, donde el manejo de recursos públicos se ha convertido en un arma de disputa entre oficialismo y oposición.