MAESTROS RURALES DE PANDO DECLARAN EMERGENCIA POR RECORTE DEL BONO DE ZONA

May 4, 2026

Educadores de frontera en Madre de Dios denuncian la supresión del bono como una medida arbitraria que agrava su situación laboral en regiones aisladas y sin servicios básicos esenciales.


Las maestras y maestros de la Federación Regional de Educación Rural de Madre de Dios resolvieron declararse en emergencia tras la decisión del Ministerio de Educación de eliminar el bono de zona, un ingreso adicional que compensaba las condiciones extremas en las que desarrollan su labor en áreas de frontera.
La determinación, asumida en asamblea, surge luego de que el sector confirmara la supresión de este beneficio, considerado por los docentes como parte de sus derechos laborales y no como una asignación discrecional. Desde la organización señalan que la medida fue adoptada sin consulta previa ni explicación técnica suficiente.
“Estamos indignados y profundamente afectados por la decisión unilateral e injusta de la Ministra de Educación”, señala el pronunciamiento oficial difundido por la federación. En el documento, los educadores sostienen que la eliminación del bono impacta directamente en su subsistencia, debido a las condiciones adversas en las que trabajan.
El bono de zona era destinado a docentes que prestan servicios en comunidades alejadas, muchas de ellas con acceso limitado o inexistente a agua potable, electricidad, transporte regular o centros de salud. A esto se suman caminos en mal estado, distancias extensas y un costo de vida más alto por el aislamiento geográfico.
Según los maestros, la compensación permitía cubrir gastos básicos asociados a su permanencia en estas regiones. “Trabajamos en comunidades apartadas, con falta de acceso a servicios básicos, caminos intransitables y largas distancias”, detalla el pronunciamiento, que también menciona la carencia de vivienda adecuada y alimentación suficiente.
La federación cuestiona la coherencia de la política educativa. “Mientras la Ministra habla de mejorar la calidad educativa, en los hechos nos castiga con más precariedad”, advierten, al señalar que muchos docentes deben trasladarse durante horas en condiciones riesgosas y enfrentan enfermedades asociadas al clima.
El sector también rechaza que la medida responda a criterios de ajuste presupuestario. “Esa no es gestión, es abandono disfrazado de ajuste fiscal”, indica el documento, que ha comenzado a circular entre organizaciones del magisterio y autoridades locales.
Entre sus demandas, los docentes exigen la restitución inmediata del bono de zona, la instalación de una reunión urgente con la autoridad educativa y la implementación de una política que reconozca de manera efectiva el trabajo en áreas rurales.
El pliego también incluye la necesidad de estabilidad laboral y condiciones dignas, aspectos que, según el sector, continúan siendo una deuda pendiente del Estado con la educación rural.
“Nosotras y nosotros seguimos educando en medio del monte, a contracorriente, con vocación y entrega”, remarcan. La federación advierte que no permitirá la eliminación de beneficios que consideran fundamentales para garantizar su permanencia en zonas de difícil acceso.
La declaratoria de emergencia abre la posibilidad de movilizaciones y otras medidas de presión en los próximos días, mientras se aguarda una respuesta oficial del Ministerio de Educación frente a las demandas del magisterio rural.