MAESTROS MARCHAN A LA PAZ Y DESAFÍAN NEGATIVA SALARIAL DEL GOBIERNO

Abr 30, 2026

Desde Calamarca, miles de maestros iniciaron una caminata hacia La Paz exigiendo incremento salarial y mayor presupuesto educativo, mientras se alistan para confluir en el cabildo nacional convocado por la COB.

La movilización del magisterio urbano y rural volvió a tensar el escenario social en el país. Este martes por la tarde, delegaciones de las 31 federaciones iniciaron una marcha desde Calamarca rumbo a la ciudad de La Paz, con una demanda central que el Gobierno ya rechazó: el incremento salarial. La caminata, que se proyecta hasta el viernes 1 de mayo, busca además confluir con el cabildo nacional convocado por la Central Obrera Boliviana (COB) en el marco del Día del Trabajador.

El punto de partida fue claro y organizado. A las 14:30, los primeros contingentes comenzaron a avanzar sobre la carretera que conecta La Paz con Oruro. La marcha no solo agrupa a maestros del eje central, sino que integra delegaciones llegadas desde distintos departamentos, en una señal de articulación nacional del sector. La dirigencia confirmó previamente que el objetivo es cubrir tramos diarios de aproximadamente 20 kilómetros, dependiendo de las condiciones climáticas y físicas de los participantes.

El primer punto de llegada fue la localidad de Vilaque. Cerca de las 19:00 del martes, los maestros ingresaron a esa zona tras completar la primera jornada de recorrido. Allí, la marcha se reorganizó y se preparó para retomar el trayecto desde las 08:00 del miércoles. Las condiciones del clima marcaron el ritmo. El frío y el viento de la altiplanicie comenzaron a afectar a los caminantes, varios de los cuales reportaron síntomas gripales durante el trayecto.

A pesar de esas dificultades, la dirigencia mantuvo el plan original. Desde el magisterio de Cochabamba, el ejecutivo Wilson Velásquez confirmó que la marcha continuaría sin modificaciones sustanciales en su cronograma. La instrucción fue avanzar más de 20 kilómetros durante la segunda jornada, consolidando el desplazamiento progresivo hacia la sede de Gobierno. La meta es llegar a La Paz antes del viernes para sumarse al cabildo nacional.

El pliego petitorio del sector no se limita al incremento salarial. Los maestros también exigen mayor presupuesto para educación, la asignación de ítems completos y el rechazo a cualquier intento de descentralización del sistema educativo. Según la dirigencia, los ítems anunciados por el Gobierno no responden a la demanda estructural, ya que no cubren la carga horaria ni las necesidades reales en unidades educativas del país.

El conflicto se profundizó tras la decisión del Ejecutivo de descartar un aumento salarial. Desde el Gobierno se argumentó que la actual situación económica impide asumir nuevos compromisos en materia de sueldos, aunque se anunció la creación de nuevos ítems. Sin embargo, esta respuesta fue considerada insuficiente por el sector, que además decidió no asistir a una convocatoria al diálogo al considerar que no existían condiciones reales de negociación.

La marcha también se fortalece con la incorporación progresiva de más delegaciones. Desde distintos puntos del país, maestros comenzaron a desplazarse para integrarse al recorrido o para esperar su llegada en La Paz. Este crecimiento escalonado apunta a consolidar una presencia masiva en el cabildo del 1 de mayo, donde el magisterio prevé visibilizar sus demandas ante el conjunto del movimiento obrero.

Durante el trayecto, la logística se sostiene con aportes de los propios participantes y apoyo de sectores afines. Los maestros organizan turnos de descanso, alimentación y atención básica en salud, en un contexto marcado por las bajas temperaturas del altiplano. La caminata se desarrolla en condiciones exigentes, lo que obliga a ajustar ritmos sin alterar el objetivo principal.

El recorrido entre Calamarca y La Paz se convierte así en un eje de presión directa sobre el Gobierno. La estrategia del magisterio no pasa únicamente por la protesta en calles, sino por la acumulación de presencia física en la sede de Gobierno en una fecha simbólica. La coincidencia con el cabildo de la COB amplifica el alcance político y social de la movilización.

Mientras la marcha avanza, no se han reportado acercamientos efectivos entre las partes. La posición del Ejecutivo se mantiene firme en no considerar un incremento salarial, mientras que el magisterio sostiene su demanda como irrenunciable. Este escenario deja en curso una escalada de presión que tendrá un punto de inflexión en la llegada de los movilizados a La Paz.