LA VERDE INTENSIFICA TRABAJO ESPECÍFICO PARA PANAMÁ Y MÉXICO ANTES DEL REPECHAJE

El cuerpo técnico encabezado por Óscar Villegas ajusta cargas físicas y tácticas en Santa Cruz, con miras a los amistosos de enero que servirán como prueba rumbo al repechaje mundialista.

La selección boliviana continúa su preparación en Santa Cruz con una agenda exigente y controlada, enfocada en llegar en óptimas condiciones a los amistosos frente a Panamá y México, partidos que servirán como termómetro competitivo antes del repechaje rumbo al Mundial. Bajo la conducción del entrenador Óscar Villegas, el cuerpo técnico ajusta cada detalle del trabajo diario con un plantel que, por ahora, cuenta con 15 futbolistas.

Gabriel Ramírez, asistente técnico del combinado nacional, explicó el cronograma diseñado para esta semana de entrenamientos. Según detalló, el equipo tendrá doble turno los lunes y miércoles, mientras que martes, jueves y viernes las sesiones serán en un solo bloque. “El viernes quedamos listos para viajar a Tarija, y el sábado por la tarde cerramos las prácticas allá”, señaló Ramírez en contacto con la prensa, confirmando la logística previa al primer amistoso.

El objetivo principal del cuerpo técnico es consolidar una base estable de jugadores, apostando por la continuidad como eje del proceso. Ramírez remarcó que sostener un grupo permite afianzar la idea futbolística y mejorar la coordinación dentro del campo. “Se vienen partidos muy importantes y por eso siempre intentamos mantener la base. Eso ayuda a que la idea se afiance y podamos desarrollar el trabajo de mejor manera”, afirmó.

En cuanto al contenido de las prácticas, el enfoque es integral. El staff trabaja en aspectos técnicos, tácticos y físicos, buscando equilibrio entre defensa y ataque. Ramírez explicó que no se descuida ningún detalle: “Vamos a trabajar en todos los aspectos: la parte técnica, ofensiva y defensiva. También la parte física será muy importante. Queremos afianzar la idea de juego”. Las sesiones incluyen ejercicios específicos por líneas, movimientos de presión y salida rápida, además de trabajos de resistencia y velocidad.

El componente mental también ocupa un lugar relevante dentro del plan. El cuerpo técnico busca que los jugadores se sientan cómodos y motivados al vestir la camiseta nacional. “Les decimos que disfruten estar en la selección, así se quitan la presión. Los jugadores están contentos de estar acá. La presión es normal para ellos, conviven con eso”, explicó el asistente técnico, subrayando la importancia del aspecto emocional en el rendimiento.

Sobre la llegada de más convocados, Ramírez reconoció que el proceso se ve condicionado por el calendario internacional. Al no tratarse de una fecha FIFA, la cesión de futbolistas que militan en el exterior resulta más compleja. “Ahora tenemos 15 jugadores y esperamos hasta el jueves contar con la mayoría. Es complicado negociar con los clubes del exterior”, señaló, confiando en la buena predisposición de las instituciones.

El primer compromiso de la Verde será el domingo 18 de enero ante Panamá, en Tarija. Posteriormente, el 25 del mismo mes, Bolivia enfrentará a México en el estadio Ramón Tahuichi Aguilera de Santa Cruz. Ambos encuentros servirán para evaluar el funcionamiento colectivo, ajustar detalles tácticos y medir el nivel del equipo frente a rivales de jerarquía, en la antesala de los desafíos decisivos por el cupo mundialista.

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