JOVEN PERUANO LUCHA POR VIDA TRAS BRUTAL REPRESIÓN POLICIAL RECIENTE

Oct 17, 2025

Luis Reyes Rodríguez permanece en coma inducido tras recibir un golpe severo en la cabeza durante protestas pacíficas en Lima, mientras familiares exigen justicia y autoridades supervisan su atención médica

Luis Reyes Rodríguez, de 28 años, lucha por su vida en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Loayza, conectado a un respirador artificial tras un fuerte golpe en el cráneo durante la marcha nacional del 15 de octubre en Lima. La protesta pacífica reclamaba la renuncia del presidente interino José Jerí y denunciaba la corrupción en el Congreso, cuando el joven resultó gravemente herido, presuntamente por un impacto realizado por agentes policiales.

Los médicos decidieron inducirle un coma para proteger su estado hasta evaluar la posibilidad de una cirugía urgente. Según informaron, parte de su cerebro quedó irrecuperable por el golpe. Su tía, Herli Rodríguez, relató que los médicos explicaron que la intervención era indispensable para salvarle la vida. “Lo han inducido al coma para protegerlo hasta que lo operen”, afirmó con voz entrecortada.

Desde la noche de los hechos, la familia denuncia la ausencia de apoyo oficial. Ninguna autoridad del Ejecutivo ni del Ministerio del Interior se ha comunicado con ellos para ofrecer explicaciones o asistencia. Mientras tanto, allegados y familiares mantienen vigilias frente al hospital, acompañando a Luis con oraciones y mensajes de esperanza. Su madre, visiblemente afectada, clamó por respuestas: “Queremos saber quién lo atacó y por qué fue golpeado si solo estaba protestando. No queremos que esto quede impune”.

La Defensoría del Pueblo supervisó la atención médica y comunicó que ha interpuesto oficios para garantizar la gratuidad de la atención y los medicamentos necesarios. La Fiscalía mantiene abierta la investigación sobre las circunstancias que llevaron al ingreso de emergencia del manifestante. Además, el parlamentario Jaime Quito, de la bancada socialista, visitó el hospital y exigió una investigación inmediata, responsabilizando al Gobierno por la seguridad de los ciudadanos.

El caso de Luis se suma al trágico asesinato del músico Eduardo Ruiz Sáenz, abatido por un suboficial durante la misma manifestación, confirmando la gravedad de la represión en un contexto de crecientes tensiones políticas. La asunción de José Jerí como presidente interino y su Gabinete de tendencia derechista ha generado un entorno donde el uso de la fuerza contra manifestantes se ha intensificado, con discursos oficiales que intentan responsabilizar a la izquierda por la violencia en las calles.