La Guardia Revolucionaria iraní confirmó nuevas ofensivas con drones y misiles contra instalaciones militares estadounidenses en la región. Teherán asegura responder a ataques previos de Estados Unidos e Israel.
Las fuerzas militares de Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica anunciaron este sábado una nueva fase de ataques contra instalaciones militares de Estados Unidos en Medio Oriente, en medio de la creciente confrontación que también involucra a Israel. El mando iraní confirmó que los bombardeos forman parte de la operación denominada Promesa Veraz 4, una campaña militar que ya suma decenas de ofensivas.
El departamento de relaciones públicas del cuerpo militar informó que se ejecutó la 50.ª oleada de ataques, desarrollada mediante drones suicidas de alta precisión operados por la Fuerza Aeroespacial de la organización. Los dispositivos fueron dirigidos contra instalaciones utilizadas por el ejército estadounidense en distintos puntos estratégicos del Golfo y zonas cercanas.
Entre los blancos mencionados por las autoridades iraníes figuran las bases Base aérea Al Dhafra, Base naval Al Juffair, Base Ali Al Salem y Base Al Azraq, además de instalaciones militares ubicadas en Fujairah. También se señaló como objetivo la sede de la Quinta Flota de Estados Unidos, desplegada en la región del Golfo Pérsico.
De acuerdo con el comunicado militar iraní, los drones fueron lanzados con la finalidad de impactar infraestructuras de apoyo, sistemas de vigilancia y radares de alerta temprana que, según Teherán, contribuyen a la defensa del territorio israelí. “Las operaciones continúan con precisión contra las posiciones hostiles que participan en la agresión”, señaló el reporte difundido por el mando militar.
Las autoridades iraníes explicaron además que varios drones continúan realizando misiones de reconocimiento para identificar posiciones donde se encuentran tropas estadounidenses. Según la Guardia Revolucionaria, la información obtenida permitirá ejecutar nuevos ataques selectivos. El comunicado advirtió a la población civil que reside cerca de instalaciones militares que se mantenga alejada de esas zonas.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, afirmó que la presencia militar estadounidense en la región representa un factor de riesgo. “Las bases estadounidenses en nuestra región no protegen a nadie, sino que representan una amenaza”, declaró el legislador durante una intervención pública difundida por medios estatales iraníes.
Horas antes de esta nueva ofensiva, la fuerza naval de la Guardia Revolucionaria había ejecutado tres ataques simultáneos dentro de la 49.ª fase de la misma operación, utilizando misiles y drones de manera coordinada. Las acciones forman parte de la respuesta anunciada por Teherán después de un ataque conjunto atribuido a Estados Unidos e Israel contra objetivos en territorio iraní.
Mientras continúan las operaciones militares, el aparato de seguridad iraní reportó detenciones dentro del país. El Ministerio de Seguridad de Irán informó sobre la captura de tres presuntas células vinculadas a intereses estadounidenses e israelíes en las provincias de Mazandarán, Jorasán Razavi y Juzestán. Durante los operativos se incautaron armas de guerra que, según el informe oficial, iban a ser utilizadas en ataques internos.
El ministerio sostuvo que los detenidos planeaban acciones armadas contra instalaciones públicas y objetivos de seguridad. “Los grupos arrestados pretendían generar caos y desestabilizar el país mediante ataques coordinados”, indicó el comunicado difundido por la entidad.
De forma paralela, la policía iraní reportó la detención de 54 personas relacionadas con organizaciones monárquicas vinculadas al antiguo Shah, acusadas de preparar disturbios. Las autoridades señalaron que también se decomisaron armas destinadas a provocar desórdenes.
Las advertencias militares también alcanzaron a países vecinos. El portavoz del Cuartel General Central Khatam al-Anbiya, Ibrahim Zolfaghari, pidió a la población de Emiratos Árabes Unidos que se aleje de puertos y zonas donde operan fuerzas estadounidenses.
“El ejército estadounidense ha trasladado parte de sus operaciones a puertos y áreas urbanas tras la destrucción de algunas bases. Esos lugares se han convertido en plataformas para ataques”, declaró el portavoz militar.
Las autoridades iraníes sostienen que su país actúa en defensa propia y que las acciones militares responden a agresiones previas. Al mismo tiempo, reiteraron advertencias dirigidas a las tropas estadounidenses desplegadas en la región.
“Si permanecen en la zona, serán enterrados bajo los escombros dondequiera que se encuentren”, señaló un comunicado difundido por la Guardia Revolucionaria.
