GOBIERNO ATA LA LUZ AL DÓLAR Y ABRE ALZA

Oct 15, 2026

Mientras el Gobierno insiste en que no habrá incrementos inmediatos, el nuevo decreto cambia la forma de calcular las tarifas eléctricas y vincula parte de sus costos a variables que vienen registrando presión económica.

La factura de electricidad en Bolivia quedó vinculada, desde ahora, a factores como la cotización oficial del dólar, la inflación y los costos de combustibles. Aunque el Gobierno asegura que el Decreto Supremo 5750 no representa un aumento de tarifas, la nueva normativa modifica el mecanismo que durante años sirvió para calcular los precios máximos del sector eléctrico y deja abierta la posibilidad de ajustes futuros en función de indicadores económicos que han mostrado una tendencia ascendente.
El cambio fue oficializado mediante el DS 5750, promulgado por el presidente Rodrigo Paz, con el argumento de adecuar la regulación eléctrica a las nuevas condiciones económicas y cambiarias del país. La medida fue presentada por el Ejecutivo como una actualización técnica destinada a evitar incrementos repentinos en las facturas de los usuarios.
LA ELECTRICIDAD QUEDA LIGADA AL COMPORTAMIENTO DEL DÓLAR
El aspecto central de la norma es la incorporación del Tipo de Cambio Oficial (TCO), determinado por el Banco Central de Bolivia, dentro de las fórmulas de actualización de precios y tarifas máximas de electricidad.
La disposición también considera el Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y, en determinados componentes, los costos asociados a combustibles utilizados en la generación eléctrica.
La redacción del decreto establece que los valores serán calculados utilizando promedios de registros oficiales. En el caso del dólar, se tomará el promedio registrado entre el día 25 de dos meses anteriores y el día 25 del mes previo a la aplicación de los nuevos valores indexados.
En los hechos, la tarifa deja de depender exclusivamente de parámetros internos del sistema eléctrico y pasa a incorporar variables económicas externas que pueden variar periódicamente.
EL GOBIERNO NIEGA INCREMENTOS
Tras la promulgación de la norma, el vocero presidencial, José Luis Gálvez, descartó que se esté aplicando un aumento a las tarifas eléctricas.
“No está subiendo el precio de la energía eléctrica, este proyecto se trata de proteger a la población en general y garantizar que las tarifas no suban de manera abrupta”, afirmó durante una conferencia de prensa.
La autoridad explicó que la intención del decreto es evitar fluctuaciones bruscas mediante el uso de un promedio mensual del comportamiento del dólar.
“Hay que promediar tipo de cambio del dólar al mes para fijar la tarifa de luz”, sostuvo.
Gálvez insistió en que la actualización de fórmulas no debe interpretarse como una elevación automática de los cobros. Según su explicación, si el tipo de cambio disminuye, el efecto también podría reflejarse en sentido contrario dentro de la metodología de cálculo.
“El costo de la luz dependerá del tipo de cambio del dólar”, indicó la autoridad, para luego remarcar que “el DS 5750 no es incremento de tarifas”.
PERSISTEN LAS DUDAS
A pesar de la explicación oficial, las modificaciones despertaron preocupación debido a que la norma reconoce explícitamente que los precios y tarifas del sector deberán adecuarse a variables vinculadas al dólar, la inflación y otros costos de operación.
El presidente del Colegio de Ingenieros Eléctricos de Bolivia, Frank Zuna, señaló que el sector considera necesaria una explicación detallada sobre la aplicación de la nueva metodología.
Según expuso, los usuarios necesitan conocer con precisión cuáles serán los factores de ponderación utilizados por las autoridades regulatorias y de qué manera impactarán en las facturas.
Zuna manifestó además que los cambios podrían derivar en variaciones para los consumidores dependiendo de la categoría y el nivel de consumo registrado.
La inquietud también surge porque el decreto ordena la aplicación inmediata de las nuevas fórmulas por parte de la Autoridad de Fiscalización de Electricidad y Tecnología Nuclear (AETN), los agentes del mercado eléctrico y el Comité Nacional de Despacho de Carga (CNDC).
UNA SEÑAL QUE PREOCUPA A LOS USUARIOS
Más allá de la discusión técnica, el contenido del decreto confirma que el Estado reconoce la necesidad de adaptar el sistema tarifario a una economía cada vez más influenciada por la escasez de divisas, la inflación y el aumento de costos operativos.
Durante años, las tarifas eléctricas se mantuvieron relativamente estables gracias a mecanismos regulatorios y subsidios que amortiguaron los incrementos reales del sistema. Sin embargo, la nueva norma introduce elementos que trasladan al cálculo tarifario variables económicas que afectan directamente a toda la economía nacional.
Por esa razón, aunque el Gobierno sostiene que no existe un incremento inmediato en las facturas, la preocupación ciudadana se concentra en lo que podría ocurrir en los próximos meses si el dólar oficial, la inflación o los costos energéticos continúan subiendo.
La posición oficial es que el decreto busca evitar saltos repentinos en los cobros. No obstante, el texto de la norma establece que el cálculo de la electricidad ya no estará aislado de las variaciones económicas. Ese es el punto que genera cuestionamientos y alimenta la desconfianza de usuarios que observan cómo uno de los servicios básicos más sensibles del país queda ahora ligado a indicadores que han mostrado una creciente presión sobre el bolsillo de las familias bolivianas.