El Ejecutivo dispone resguardo militar en plantas estratégicas, incorpora aditivos a la gasolina y refuerza el sistema de compensaciones tras meses de fallas en comercialización. Garantiza trazabilidad, calidad y estabilidad sin incremento de precios.
El Gobierno nacional puso en marcha un paquete de medidas directas sobre Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) luego de varios meses de dificultades en la comercialización de gasolina. Las decisiones fueron anunciadas por el presidente Rodrigo Paz, quien confirmó el despliegue inmediato de efectivos militares en instalaciones consideradas estratégicas.
“Desde las 6 de la mañana del día de hoy, hemos activado el resguardo en nuestras plantas estratégicas con el apoyo firme de nuestras Fuerzas Armadas”, declaró el mandatario en un mensaje oficial. La instrucción establece vigilancia permanente para resguardar infraestructura crítica vinculada a almacenamiento y despacho de combustibles.
El jefe de Estado sostuvo que la intervención busca frenar irregularidades y garantizar operaciones transparentes. “Estamos actuando en la defensa de la patria. Estamos actuando en la defensa de los intereses de todos los bolivianos y bolivianas. Este resguardo de nuestras plantas estratégicas es en la defensa, a su vez, de los buenos trabajadores de YPFB, para defender a nuestra empresa de las mafias y de la corrupción”, afirmó.
Además del componente de seguridad, el Ejecutivo confirmó cambios técnicos en la composición del combustible. A partir del martes 3 de marzo se incorporarán aditivos estabilizantes antioxidantes en la gasolina distribuida en el mercado interno. Según la explicación oficial, estos compuestos evitan la degradación del carburante, limpian inyectores, reducen residuos y optimizan el rendimiento del motor.
“Es para blindar nuestra soberanía energética. Es para garantizar la trazabilidad total en la cadena de producción y distribución de la gasolina. Es para cortar de raíz cualquier intento de sabotaje técnico o administrativo”, sostuvo Paz. Añadió que la mejora “no implica aumento de precios al combustible” y aseguró que se trata de una innovación aplicada por primera vez en el país.
El plan también contempla el fortalecimiento del sistema SREC para registrar a personas afectadas por fallas en el suministro o en la calidad del producto. El mandatario precisó que el registro se articulará con bases oficiales como el BSISA, RUA, SEGIP y SOAT, con el objetivo de acelerar compensaciones económicas.
“Trabajamos para que el transportista vuelva con garantías a la ruta. Trabajamos para que la familia llegue hasta fin de mes con garantías del combustible que va a usar”, indicó. También enfatizó respaldo a los empleados de la estatal: “Trabajamos para aquellos trabajadores honestos de YPFB que merecen orgullo, no sospechas sobre su labor”.
