GAZA ENTRE EL PALO DE ISRAEL Y LA ZANAHORIA DE SUS ALIADOS

May 5, 2025

Por  Mahmoud Elalwani

Embajador del Estado de Palestina en Bolivia

Desde hace más de 570 días, Netanyahu sigue ejerciendo toda su fuerza contra Gaza, asesinando a más de 52.400 personas, provocando 118.014 heridos, con un balance de 14000 desaparecidos, 15000 detenidos y dos millones de desplazados además de la destrucción del 80% de la infraestructura, hospitales, universidades, colegios, viviendas, carreteras, redes de luz, comunicación, agua etc…y ahora está utilizando nuevamente la política de la hambruna para  acelerar el colapso catastrófico de las condiciones de vida de más de dos millones de palestinos en la Franja de Gaza. A la luz de la continua agresión israelí y de la escalada de destrucción y devastación integral, en medio de una política sistemática de privación de alimentos, agua y medicinas a civiles indefensos a través del cierre completo de los pasos fronterizos y de impedir la entrada de la ayuda humanitaria acumulada en las fronteras de la Franja y en espera de poder entrar en ésta.

La ocupación está intensificando su guerra histérica y su locura; continúa practicando el sadismo del asesinato y el genocidio en escenas horribles que el mundo nunca antes había presenciado: atacando a civiles, quemando madres dentro de tiendas de campaña y convirtiendo lugares de refugio en lugares de matanzas masivas para forzar el desplazamiento de la población, atacando familias enteras hasta su completa eliminación del registro civil en la ciudad de Gaza, donde la mayoría de los cuerpos rescatados pertenecen a niños y mujeres inocentes. No se trata de incidentes individuales ni aleatorios, sino que constituyen un claro patrón de crímenes de guerra y de lesa humanidad, todos ellos encuadrados dentro de una política sistemática de limpieza étnica y genocidio. Las escenas que se están viendo, a pesar de todos los impedimentos para que no trasciendan, reflejan la magnitud del crimen sistemático llevado a cabo por la ocupación, con una cobertura internacional y un vergonzoso silencio de dicha comunidad internacional.

Israel está violando sus obligaciones bajo la Carta de las Naciones Unidas, las Convenciones de Ginebra, el Derecho Internacional y otras normas internacionales pertinentes. La conducta inhumana y brutal perpetrada por Israel contra la población del territorio palestino ocupado no deja lugar a dudas: consiste en una serie de actos internacionalmente ilegales de los que Israel es estrictamente responsable y que también conllevan consecuencias para otros Estados y organizaciones internacionales. La agresión y la guerra de genocidio contra el pueblo palestino continúa en Gaza y Cisjordania. A pesar de los intentos de Israel de intentar liquidar la causa palestina y de fragmentar su patria con cientos de puestos de control militares, de la profanación diaria de lugares sagrados islámicos y cristianos en Jerusalén para apoderarse de sus tierras y desplazar a su pueblo, el ciudadano palestino se aferra a su tierra santa y permanece firme en ella enfrentándose pacíficamente a la ocupación, a los colonos, a los asentamientos y a sus planes hasta conseguir acabar con la ocupación, se logre la libertad, la independencia nacional y se establezca el Estado palestino independiente en las fronteras del 4 de junio de 1967, con Jerusalén Oriental como su capital y se implemente el derecho al retorno de los refugiados sobre la base de la Resolución 194 de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Es necesario abrir un horizonte político basado en la legitimidad internacional que conduzca al fin de la ocupación, garantice la unidad del territorio palestino en Cisjordania, incluidos Jerusalén y Gaza, y asegure la unidad del sistema político, administrativo y jurídico en el Estado de Palestina ocupado.

A la luz de estos crímenes, la comunidad internacional debe garantizar la formación de una comisión de investigación internacional independiente para documentar los crímenes cometidos por las fuerzas de ocupación israelíes en la Franja de Gaza y llevar a los perpetradores ante la justicia en la Corte Penal Internacional.

Los aliados de Israel quieren hacer de Gaza una Rivera del Oriente Medio enviando armas de última tecnología y apoyo político, financiero y cobertura jurídica al verdugo israelí para destruir Gaza y matar a su gente para poder llevar a cabo ese proyecto macabro. La responsabilidad de estos aliados es clara, están obligados a no reconocer la situación ilegal resultante de la ocupación israelí, a no prestar ningún apoyo ni asistencia para su continuación y a adoptar medidas eficaces para garantizar su fin. Así mismo, también es imperativo exigir cuentas a los Estados que apoyan la ocupación por su complicidad directa en crímenes de guerra y genocidio, deben apoyarse los esfuerzos humanitarios y de derechos humanos para procesar a los dirigentes de la ocupación y hacerlos responsables de sus crímenes.

En última instancia, la comunidad internacional debe avanzar para detener el genocidio, Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales también tienen responsabilidades fundamentales hacia el pueblo palestino, ya que están obligadas a actuar de conformidad con los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas, en particular el principio del derecho de los pueblos a la libre determinación, el principio de la protección de los derechos humanos y el cumplimiento del derecho internacional humanitario.

El pueblo palestino sigue comprometido con la opción de una paz justa y duradera basada en la aplicación de las resoluciones internacionales pertinentes. Todo esfuerzo regional debe ser apoyado y es importante que todos los países del mundo contribuyan para lograrlo, que participen efectivamente y se involucren en la conferencia internacional de paz programada para celebrarse en la sede de las Naciones Unidas el próximo 17 de junio, bajo la presidencia conjunta de Francia y Reino de Arabia Saudita, con el fin de implementar las resoluciones de legitimidad internacional.