Canciller español resalta reconocimiento creciente a Palestina y urge paz humanitaria inmediata ante crisis en Gaza
El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, rompió este lunes en Nueva York la narrativa del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien ha afirmado en varias ocasiones que nunca existirá un Estado palestino. En una entrevista concedida a la agencia estadounidense The Associated Press (AP), Albares subrayó el respaldo internacional creciente hacia la nación palestina, destacando que “una auténtica ola” de países ha reconocido formalmente a Palestina desde mayo de 2024, cuando España, Irlanda y Noruega lideraron este proceso.
“El día que todos hayan reconocido al Estado de Palestina tendremos que avanzar”, aseguró el canciller español, en vísperas de la reunión anual de líderes en la Asamblea General de Naciones Unidas (AGNU), que se celebra del 23 al 29 de septiembre en Nueva York. Durante el 80.º período de sesiones, se espera que los mandatarios discutan los principales desafíos globales, entre ellos el conflicto israelo-palestino, que permanece sin resolución tras décadas de enfrentamientos.
Albares manifestó su optimismo sobre la posibilidad de que surjan líderes idóneos en ambas partes del conflicto que permitan abrir un camino hacia la paz. En este contexto, los representantes palestinos anticiparon que al menos diez países más formalizarían su reconocimiento del Estado palestino, sumándose a las más de 145 naciones que ya lo han hecho. Durante la semana de la AGNU, Francia, Luxemburgo, Bélgica y otros países oficializaron su respaldo a Palestina, a pesar de las declaraciones de Netanyahu. Reino Unido, Canadá y Australia también reconocieron recientemente a Palestina durante el fin de semana.
Este creciente reconocimiento internacional se produce en medio de la grave crisis humanitaria en Gaza. Desde el 7 de octubre de 2023, más de 65 mil personas han perdido la vida en el enclave, según organismos internacionales y autoridades palestinas, muchas de ellas víctimas de la hambruna y la violencia sistemática derivada del conflicto. La escalada bélica ha provocado un éxodo masivo de refugiados y una devastación sin precedentes en la región.
España ha denunciado con firmeza las acciones israelíes en Gaza. El ministro Albares afirmó que la postura del país se fundamenta en un compromiso inquebrantable con los derechos humanos: “No podemos aceptar que la forma natural en que las personas se relacionan en Oriente Medio sea a través de la guerra, a través de la violencia”, enfatizó. Añadió que, mientras persista esta “interminable guerra”, resulta imposible mantener una “relación normal con Israel”.
El gobierno español ha instado a atender con urgencia las preocupaciones humanitarias derivadas del conflicto, haciendo hincapié en que la situación de los refugiados no puede prolongarse indefinidamente. Desde el inicio de los ataques israelíes, España ha condenado la matanza de civiles y ha solicitado una tregua inmediata, así como el reconocimiento del Estado palestino como paso clave hacia la paz.
En el plano interno, la sociedad española ha expresado su preocupación a través de numerosas manifestaciones en favor de Gaza y en demanda de la suspensión de los vínculos con el régimen de ocupación israelí. Estas protestas motivaron al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a proponer la exclusión de Israel de competiciones deportivas internacionales, medida que fue interpretada por Tel Aviv como un acto de antisemitismo y generó tensiones diplomáticas.
Albares recalcó que, para España, la defensa de los derechos humanos no admite concesiones: el reconocimiento de Palestina y la atención a la crisis humanitaria son pasos fundamentales para avanzar hacia una paz sostenible en Oriente Medio. “El mundo no puede mirar hacia otro lado mientras millones de personas sufren diariamente. Es un deber moral y político actuar con urgencia”, sostuvo.
En medio de la AGNU, la tensión entre las posiciones de Netanyahu y los países que reconocen a Palestina evidencia un cambio significativo en la diplomacia internacional. La consolidación de apoyos a la nación palestina y la presión para cesar la violencia representan un momento crucial para redefinir la política internacional hacia un conflicto que ha persistido durante más de siete décadas.
Albares confía en que el creciente respaldo internacional y la presión de la comunidad global incentivarán la aparición de líderes capaces de negociar un acuerdo duradero, poniendo fin a décadas de sufrimiento. Mientras tanto, España mantiene su papel activo como mediador comprometido con los derechos humanos y la protección de los civiles palestinos, reiterando que la violencia no puede ser la forma natural de coexistencia en Oriente Medio.
