Las carreteras troncales y rutas regionales comenzaron a paralizarse en distintos departamentos mientras organizaciones campesinas, indígenas y sindicales denuncian crisis económica, escasez de combustibles y represión policial sin respuestas visibles del Gobierno.
El mapa carretero de Bolivia empezó a quedar cercado por bloqueos simultáneos impulsados por organizaciones campesinas, indígenas, sindicales y vecinales que anunciaron medidas indefinidas en rechazo a la administración del presidente Rodrigo Paz Pereira, a quien responsabilizan por el deterioro económico, la falta de combustibles y el incremento sostenido del costo de vida.
Desde Chuquisaca hasta Oruro, pasando por Cochabamba y Potosí, las organizaciones sociales confirmaron cortes de rutas estratégicas que amenazan con profundizar la crisis de abastecimiento y transporte en el país. Uno de los primeros anuncios fue realizado por la Central Provincial de Zudañez Primera, que determinó instalar un bloqueo indefinido desde las cero horas del miércoles 20 de mayo en el cruce Qhepu Pampa de la diagonal Jaime Mendoza.
La medida se suma a otras decisiones similares adoptadas por sectores movilizados en distintas regiones. En la provincia Carrasco, organizaciones de los Valles iniciaron el bloqueo general de caminos sobre la carretera antigua a Santa Cruz por convocatoria de la CSUTC y la COB. En Potosí, la FSUTCOQP y la FSUMCOQP “Bartolina Sisa” confirmaron el inicio de bloqueos indefinidos en varias rutas departamentales.
En Cochabamba también comenzaron las movilizaciones. La Central Regional El Morro activó puntos de bloqueo, mientras en el cruce Vacas-Cochabamba se instaló una concentración masiva que interrumpió el tránsito vehicular. Paralelamente, la denominada “Marcha por la Vida para Salvar Bolivia” se prepara para ingresar a la sede de gobierno en medio de un clima social cada vez más tenso.
La Federación Única de Trabajadores de Pueblos Originarios de Chuquisaca (FUTPOCH) instruyó a centrales provinciales, subcentrales y comunidades ingresar al bloqueo de caminos. En Oruro, trabajadores campesinos anunciaron cortes desde el martes 19 de mayo, mientras diferentes sectores de Totora Marka declararon estado de movilización y vigilia permanente.
La resolución aprobada en San Pedro de Totora reunió a autoridades originarias, corregidores, sindicatos, juntas vecinales, transportistas y representantes comunales. El documento expresa preocupación por la crisis política y económica que atraviesa el país y exige soluciones inmediatas ante la escasez y “mala calidad de combustibles”, la falta de dólares y el encarecimiento de productos básicos.
Las organizaciones también resolvieron respaldar las medidas promovidas por CONAMAQ, la COB y la CSUTCB, participando del bloqueo nacional en la carretera internacional Patacamaya-Tambo Quemado, una de las rutas comerciales más importantes del occidente boliviano.
Otro de los puntos que elevó la tensión fue el rechazo al proyecto de Ley “Antibloqueo”, cuestionado por organizaciones sociales que consideran que vulnera el derecho a la protesta. En distintas resoluciones, dirigentes y bases denunciaron intentos de criminalizar las movilizaciones y reclamaron garantías democráticas.
La comunidad Pocota-Achica Arriba denunció además gasificaciones y operativos policiales en puntos de bloqueo. Sus representantes expresaron molestia por la actuación gubernamental y pidieron la renuncia del mandatario. A esa presión se sumó la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur, que denunció “represión” y manifestó respaldo a Evo Morales en medio de la escalada del conflicto social.
