DRON ISRAELÍ MATA A TRES PERIODISTAS EN JEZZINE

Mar 29, 2026

Un ataque aéreo contra un vehículo de prensa en el sur del Líbano dejó tres periodistas muertos. Autoridades y gremios denuncian violación del derecho internacional y exigen investigación urgente.


La corresponsal de Al Mayadeen, Fatima Ftouni, murió este sábado tras un ataque atribuido al ejército israelí contra un grupo de periodistas en la región de Jezzine, al sur del Líbano. En el mismo hecho perdieron la vida el corresponsal de Al Manar, Ali Choeib, y el fotoperiodista Mohammad Ftouni.
De acuerdo con la información confirmada por los propios medios, el ataque se produjo cuando un dron impactó el vehículo en el que se desplazaban por la carretera entre Kfar Houna y Jezzine. Los tres comunicadores realizaban cobertura en terreno al momento del hecho.
Fatima Ftouni había desarrollado su trabajo en zonas de conflicto desde 2023, con presencia constante en el sur libanés. Desde Al Mayadeen destacaron su labor en condiciones de riesgo y su capacidad para reportar con precisión desde áreas de combate. El director de la oficina del canal en Líbano, Roni Alfa, afirmó: “Nos transmitía desde la tierra del sur el mensaje de la resistencia, la libertad y la soberanía, y hoy se ha convertido en mártir”.
Ali Choeib, por su parte, era reconocido por su cobertura en la frontera sur. Medios israelíes lo identificaban como una fuente relevante de información desde el terreno. El diario Yedioth Ahronoth señaló que sus reportes “equivalían a armamento militar”, en referencia al impacto de su trabajo informativo.
El ataque generó una inmediata reacción de las autoridades libanesas. El presidente Joseph Aoun calificó el hecho como una “violación grave del derecho internacional” y sostuvo que los periodistas “cumplían con su deber profesional como civiles”. Además, exigió que “todas las instancias internacionales actúen para detener lo que está ocurriendo en nuestra tierra”.
En la misma línea, el primer ministro Nawaf Salam remarcó la necesidad de proteger a los trabajadores de la prensa y pidió el respeto a las normas internacionales. El presidente del Parlamento, Nabih Berri, afirmó que el ataque constituye “un crimen de guerra premeditado”.
Desde el Ministerio de Información, Paul Morcos denunció una “agresión repetida y deliberada” contra periodistas, mientras que el Ministerio de Salud, encabezado por Rakan Nasser El-Din, sostuvo que el hecho es “un crimen de guerra deliberado y evidente contra los medios de comunicación”.
Organizaciones gremiales también se pronunciaron. El Sindicato de Fotoperiodistas calificó el ataque como un “crimen flagrante y deliberado contra el periodismo”, mientras que el Sindicato de Redactores señaló que este tipo de hechos “no es algo nuevo” frente a las agresiones reiteradas contra la prensa.
El Comité para la Protección de los Periodistas advirtió que “atacar a periodistas constituye una violación flagrante y grave del derecho internacional humanitario” y pidió una investigación independiente.
El hecho se suma a otros ataques registrados en los últimos años contra equipos de prensa en Líbano. Entre ellos, la muerte de la periodista Farah Omar y el camarógrafo Rabih Maamari en 2023, así como otros casos documentados en 2024.
Las reacciones también se extendieron a nivel regional, con pronunciamientos de medios y organizaciones que coincidieron en exigir garantías para el ejercicio del periodismo y responsabilidades ante lo ocurrido.