Con 75 votos a favor, el Congreso removió al mandatario interino tras investigaciones por presuntas irregularidades en su gestión, a semanas de elecciones generales y en medio de persistente fragilidad institucional.
El Congreso de la República del Perú aprobó este martes 17 de febrero la destitución del presidente interino José Jerí, quien ejercía el cargo tras la salida de Dina Boluarte. La decisión fue adoptada con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones, superando el umbral requerido para su remoción. La medida tiene efecto inmediato y deja nuevamente al país sin jefe de Estado.
Jerí había asumido la Presidencia en su condición de titular del Parlamento, conforme al orden constitucional vigente, luego de la destitución de Boluarte en octubre pasado. Su permanencia en el Ejecutivo se extendió por cuatro meses. Durante ese periodo se abrieron investigaciones fiscales relacionadas con reuniones sostenidas con empresarios de origen chino vinculados a contratos con el Estado, además de cuestionamientos por la designación de funcionarias que, según registros oficiales, mantuvieron encuentros previos con él en la sede gubernamental.
Las indagaciones fueron confirmadas por el Ministerio Público y derivaron en mociones formales presentadas por distintas bancadas. La votación final consolidó su salida tanto de la presidencia del Congreso como de la encargatura del Poder Ejecutivo, condición que ejercía sin haber sido electo para el cargo.
Con esta decisión, Perú suma su octavo relevo presidencial en la última década, una cifra que refleja la inestabilidad política iniciada tras las elecciones de 2016. El país se encuentra a menos de dos meses de los comicios generales previstos para renovar autoridades nacionales, lo que añade presión a un escenario institucional ya debilitado.
Tras la votación, el presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, anunció la convocatoria a una nueva sesión plenaria para elegir a la próxima autoridad legislativa. Según la Constitución peruana, quien asuma la titularidad del Parlamento deberá encargarse de la Presidencia de la República de manera transitoria.
En las horas previas a la destitución, varios congresistas denunciaron declaraciones del embajador de Estados Unidos en Lima, a quien atribuyeron advertencias sobre eventuales repercusiones ante una posible vacancia presidencial. Las expresiones generaron cuestionamientos públicos por considerar que interferían en asuntos internos.
