Dos escenarios distintos, mismo desenlace: errores defensivos en Mendoza y falta de eficacia en El Alto condenaron a Bolívar y Always Ready en un inicio adverso que obliga a reaccionar sin margen de error.
El arranque de los clubes bolivianos en la Copa Libertadores dejó señales preocupantes. Bolívar cedió terreno en Argentina tras un partido condicionado por fallas estructurales en defensa y una expulsión determinante. Always Ready, en casa, hizo el desgaste, pero se quedó sin gol y lo pagó caro en la última jugada ante Liga de Quito.
BOLÍVAR REPITE ERRORES Y LO PAGA EN MENDOZA
Bolívar comenzó su participación con una caída por 1-0 frente a Independiente Rivadavia, en un compromiso que se inclinó desde el primer minuto. La jugada inicial marcó el rumbo: mala lectura defensiva, desorden en el retroceso y una transición rápida del rival que terminó en el gol de Matías Fernández tras asistencia de Sebastián Villa.
El lateral José Sagredo quedó expuesto en la acción y la zaga no logró recomponerse. Esa fragilidad se mantuvo durante todo el primer tiempo, con espacios notorios entre líneas que facilitaron el trabajo ofensivo del conjunto argentino, especialmente con Alex Arce como referencia constante.
Bolívar intentó reaccionar pasado el cuarto de hora. Dorny Romero tuvo dos opciones claras, pero no logró concretar. En el otro arco, Carlos Lampe sostuvo al equipo en momentos críticos, incluso cuando un cabezazo de Arce se estrelló en el travesaño.
En el complemento, el patrón no cambió. Otra desatención de Xavier Arreaga dejó a Villa de cara al gol, aunque el remate se fue desviado. El equipo boliviano no encontró estabilidad y quedó expuesto en cada contra.
El punto de quiebre llegó a los 71 minutos, cuando Sagredo fue expulsado con roja directa tras una infracción sobre Sartori. Con diez hombres, Bolívar perdió toda capacidad de respuesta. “Nos equivocamos en momentos clave y eso en Copa se paga caro”, admitió un integrante del cuerpo técnico al cierre del partido.
El marcador no se amplió por detalles —incluido un gol anulado a Fernández tras revisión del VAR—, pero la diferencia en el juego fue evidente. Bolívar quedó obligado a ganar en casa en la próxima jornada para no comprometer su clasificación.
ALWAYS READY DOMINA, PERO CAE EN EL ÚLTIMO GOLPE
En El Alto, Always Ready sufrió una derrota por 0-1 frente a Liga de Quito en un partido que parecía controlado hasta el último suspiro. El equipo boliviano tuvo la iniciativa, generó ocasiones y manejó el ritmo, pero no logró romper el arco rival.
El inicio fue intenso. A los 18 segundos, Janner Corozo avisó para la visita. Always respondió con un remate de Diego Rodríguez que se estrelló en el poste. A partir de ahí, el conjunto local asumió el control.
La figura del partido fue el arquero Gonzalo Valle. Sus intervenciones sostuvieron a Liga de Quito durante todo el primer tiempo. “Era clave mantener el arco en cero, sabíamos que íbamos a tener una oportunidad”, declaró tras el encuentro.
Valle respondió con solvencia ante remates de Fernando Nava, Héctor Cuéllar y Pablo Lima. Always generó volumen de juego, pero no tuvo precisión en la definición.
En la segunda parte, el guion se repitió. Nava volvió a exigir al arquero ecuatoriano, que respondió con una atajada determinante. El dominio territorial no se tradujo en ventaja y el desgaste comenzó a pasar factura.
Liga de Quito apostó al contragolpe y encontró premio en el minuto 94. Gabriel Villamil, con pasado en el fútbol boliviano, apareció solo frente a Alaín Baroja tras una asistencia desde la derecha y definió con precisión.
El golpe fue inmediato y definitivo. Always tuvo una última opción con un cabezazo de Joel Amoroso, pero nuevamente Valle intervino con seguridad. “Hicimos todo para ganar, pero nos faltó cerrar el partido”, señaló un jugador del plantel alteño en zona mixta.
La derrota cortó una racha positiva internacional del club y dejó una advertencia clara: sin eficacia, el dominio no alcanza.




