El ministro de Planificación del Desarrollo denunció que el retraso de financiamientos estratégicos ha afectado la industrialización y la economía familiar, mientras el Congreso aprueba recursos millonarios con demora significativa.
El ministro de Planificación del Desarrollo, Sergio Cusicanqui, expresó este domingo su preocupación por la demora en la aprobación de créditos estratégicos, advirtiendo que la postergación legislativa ha tenido un impacto directo en la economía del país y en el acceso de la población a bienes básicos.
En entrevista con Bolivia Tv, Cusicanqui aseguró que los últimos tres años han evidenciado un “boicot legislativo” que bloqueó importantes proyectos de inversión. “Lo que vemos ahora, con la aprobación de más de 860 millones de dólares en créditos, confirma lo que veníamos señalando: hubo un bloqueo que afectó a la ciudadanía y al desarrollo nacional”, afirmó.
El ministro explicó que la lentitud en la sanción de créditos generó dificultades en la provisión de divisas y en el abastecimiento de combustible, dos elementos cruciales para el funcionamiento de familias y empresas. “Si estos recursos se hubieran aprobado oportunamente, hoy el país no estaría enfrentando tantos inconvenientes en la economía cotidiana”, sostuvo.
Desde el 6 de octubre, las cámaras de Diputados y Senadores han disputado la cantidad de proyectos y leyes que podían aprobar antes del cierre de gestión. Cusicanqui informó que se han sancionado diez créditos en total: seis en la Cámara de Diputados y cuatro en Senadores. Sin embargo, dejó en evidencia que varios proyectos relevantes permanecen pendientes.
Uno de los más afectados es la construcción de una planta refinadora de zinc en Oruro, cuya gestión lleva casi cuatro años. “Es un proyecto que podría generar empleo y fortalecer la industria local. La demora demuestra que, además del bloqueo político, se le ha dado la espalda a la industrialización y a la región orureña”, señaló el ministro.
Cusicanqui también advirtió sobre la postergación de un crédito japonés de 100 millones de dólares, con un plazo de 40 años, que sigue sin tratamiento. “La demora prolongada puede afectar la confianza internacional y comprometer futuras relaciones financieras con Japón”, explicó.
Actualmente, existen 19 créditos pendientes en la Asamblea por un valor total superior a 1.500 millones de dólares. Según Cusicanqui, la priorización que adopte la próxima administración será determinante, especialmente para proyectos que involucran recursos naturales y la industrialización. “El país debe cuidar sus recursos y evitar decisiones que puedan ponerlos en riesgo”, enfatizó.
El ministro destacó que, a pesar de los retrasos y bloqueos, el gobierno ha mantenido su estrategia de industrialización y desarrollo económico. “La gestión de créditos es parte fundamental de un plan que busca resolver problemas estructurales y mejorar las condiciones de vida de los bolivianos”, concluyó.


