CRISIS SANITARIA DEL AGUA POTABLE EN TRINIDAD

May 10, 2026

Análisis del SEDES detectaron coliformes fecales y ausencia de cloro en sectores de Trinidad. El Gobierno activó controles, procesos sancionatorios y exigió medidas urgentes para garantizar agua segura a la población.

La contaminación detectada en la red de agua potable de Trinidad abrió una de las mayores crisis sanitarias registradas en los últimos años en la capital beniana. Informes técnicos del Servicio Departamental de Salud (SEDES) confirmaron la presencia de bacterias asociadas a contaminación fecal en muestras de agua distribuidas por la Cooperativa de Agua Trinidad (COATRI R.L.), situación que derivó en la intervención de autoridades nacionales, el inicio de procesos administrativos y una creciente presión ciudadana por soluciones inmediatas.

La alerta se activó luego de estudios realizados el 4 de mayo por la Unidad de Salud Ambiental del SEDES Beni en sectores de Villa Corina. Los resultados revelaron presencia de coliformes totales y de la bacteria Escherichia coli, además de ausencia total de cloro residual, un elemento indispensable para garantizar la desinfección del agua destinada al consumo humano.

El director del SEDES Beni, Rubén Pierre Torres Yepez, informó que los niveles bacteriológicos encontrados fueron tan elevados que el laboratorio registró la sigla “DNPC”, utilizada cuando la contaminación supera la capacidad de cuantificación técnica.

La situación encendió la alarma en distintos barrios de Trinidad, donde vecinos denunciaron agua turbia, malos olores y temor por posibles enfermedades gastrointestinales. Las zonas observadas incluyen Villa Corina, Pompeya, Conavi, Fátima y El Dorado, sectores donde las autoridades recomendaron hervir el agua antes de consumirla.

Gobierno desplaza equipos técnicos

Ante el escenario sanitario, la directora ejecutiva de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Agua Potable y Saneamiento Básico (AAPS), Liesel Ramírez Gegner, llegó a Trinidad para encabezar reuniones con autoridades municipales, representantes del SEDES, técnicos y responsables de COATRI.

La AAPS exigió a la cooperativa la presentación inmediata de un plan de contingencia para identificar el origen de la contaminación, delimitar las zonas afectadas y garantizar el abastecimiento alternativo de agua segura mientras continúan las evaluaciones.

De manera paralela, brigadas técnicas realizaron inspecciones en la planta de tratamiento, tanques elevados y redes de distribución de distintos sectores urbanos. También se efectuaron nuevos muestreos para establecer el verdadero alcance del problema y definir responsabilidades.

El Ministerio de Desarrollo Productivo, Rural y Agua confirmó posteriormente el inicio de un proceso administrativo sancionatorio contra COATRI R.L. mediante el Auto Administrativo AAPS/AJ/AAD/68/2026.

Según la AAPS, auditorías técnicas identificaron “deficiencias operativas extremas”, problemas financieros y fallas administrativas que comprometerían la sostenibilidad del servicio de agua potable y alcantarillado en Trinidad.

La entidad otorgó un plazo de diez días hábiles para que la cooperativa presente descargos, aunque dejó en claro que la prioridad inmediata es proteger la salud pública y garantizar el acceso al agua segura.

COATRI niega fallas en la planta

Mientras crecía la preocupación ciudadana, la gerente de COATRI, Adelaida Ribera Castedo, rechazó que la contaminación tenga origen en la planta potabilizadora.

La representante aseguró que el agua distribuida cumple con los parámetros establecidos por la norma boliviana y sostuvo que existen informes técnicos del Viceministerio de Medio Ambiente y Agua, además de controles de calidad, que respaldan la potabilidad del suministro.

Según explicó, los problemas detectados en algunos barrios responderían a factores externos que afectan la red de distribución y no al proceso de potabilización.

COATRI atribuyó parte de la crisis a obras de pavimento rígido ejecutadas durante anteriores gestiones municipales. De acuerdo con la cooperativa, esos trabajos cubrieron cámaras y tapas del alcantarillado, dificultando tareas de mantenimiento y favoreciendo rebalses de aguas servidas.

Ribera también mencionó conexiones clandestinas, uso de bombas de succión y descargas ilegales de aguas residuales como posibles causas de contaminación en sectores específicos de la ciudad.

“El agua que sale de la planta es apta para consumo humano”, sostuvo la gerente, al insistir en que la contaminación se estaría generando en redes domiciliarias o conexiones irregulares.

El responsable de planta, Luis Alberto Soruco, afirmó que el agua recibe doble cloración y aseguró que recientes análisis efectuados con presencia de autoridades nacionales descartaron bacterias y parásitos en la producción principal.

Críticas por distribución restringida

En medio de la emergencia, COATRI anunció el envío de cisternas para abastecer a barrios afectados. Sin embargo, la medida generó malestar luego de que la cooperativa informara que la distribución estaría destinada únicamente a usuarios “activos y al día” en sus pagos.

La decisión provocó cuestionamientos entre vecinos y organizaciones sociales, que consideran inadmisible condicionar el acceso al agua segura durante una contingencia sanitaria.

Habitantes de sectores afectados recordaron además que las denuncias por deficiencias en el servicio no son recientes y que durante años persistieron problemas vinculados a presión irregular, rebalses y deterioro de redes.

La cooperativa también informó que realiza un “rastrillaje intensivo” en las zonas observadas, donde detectó conexiones clandestinas y manipulaciones ilegales de tuberías.

COATRI anunció sanciones contra quienes sean identificados alterando la red de distribución.

Municipio y exautoridades cruzan responsabilidades

El alcalde de Trinidad, Mauricio Barba, manifestó que el municipio respaldará las tareas de fiscalización y acompañará las acciones técnicas impulsadas por la AAPS y el SEDES.

La autoridad indicó que la prioridad es establecer el verdadero alcance de la contaminación y garantizar medidas inmediatas para proteger a la población.

Mientras tanto, el exalcalde Cristian Cámara rechazó las acusaciones que vinculan las obras de pavimento rígido ejecutadas durante su gestión con la actual crisis sanitaria.

Cámara sostuvo que los trabajos viales no afectaron el sistema de agua potable y afirmó que durante su administración se financió el recambio de antiguas tuberías de asbesto cemento utilizadas por COATRI.

“El sistema de alcantarillado no tiene relación con el sistema de agua potable”, declaró, al cuestionar que se atribuya la contaminación a proyectos municipales ejecutados años atrás.

El exburgomaestre también denunció que la nueva planta potabilizadora construida con financiamiento estatal permanece sin operar pese a que, según afirmó, podría entrar en funcionamiento “en medio día de trabajo”.

Indicó que la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento Municipal de Trinidad (SAMUTRI) ya contaba con laboratorio, insumos químicos y personal técnico para iniciar operaciones antes del cambio de administración municipal.

A criterio de Cámara, la no entrega del proyecto obedeció a decisiones políticas que terminaron frenando la puesta en marcha del sistema.

Vigilancia sanitaria permanente

Mientras continúan los trabajos de inspección y monitoreo, las autoridades sanitarias mantienen vigilancia permanente sobre la calidad del agua distribuida en Trinidad.

La AAPS, el SEDES, técnicos del Colegio de Ingenieros Civiles, representantes institucionales y personal especializado realizaron nuevas tomas de muestras en plantas, tanques y redes de distribución para establecer con precisión las áreas comprometidas.

Además, se ejecutaron tareas de retrolavado de filtros de arena en la planta de tratamiento como parte de las medidas operativas aplicadas para mejorar las condiciones del sistema.

Las autoridades sanitarias reiteraron a la población la recomendación de hervir el agua antes de consumirla, reforzar medidas de higiene y acudir a centros médicos en caso de síntomas gastrointestinales.

La crisis sanitaria dejó al descubierto problemas estructurales acumulados durante años en el sistema de agua potable de Trinidad y colocó a COATRI bajo la mayor presión institucional y ciudadana registrada en su historia reciente.

En la actualidad, Trinidad cuenta con una planta potabilizadora de agua lista para ser estrenada, la cual capta el líquido elemento desde el río Ibare, donde se encuentra ubicada la planta de succión.

Según informes de los especialistas, esta infraestructura tendría la capacidad de abastecer de agua potable al municipio de Trinidad durante los próximos 30 años. Sin embargo, al tratarse de una cooperativa privada, no tiene la potestad de utilizarla directamente.

Por otro lado, la Alcaldía de Trinidad, que recibiría esta planta, no cuenta con una red propia de distribución de agua potable, por lo que deberá negociar con Coatri para garantizar el suministro de agua de alta calidad a la población.