CONCEJALES TRINITARIOS CUESTIONAN COSTOS Y CALIDAD DEL DESAYUNO ESCOLAR

Oct 25, 2026

Cinco meses después del inicio de la gestión escolar, la Alcaldía de Trinidad comenzó la distribución de la alimentación complementaria. El proceso arranca bajo cuestionamientos por presuntos sobreprecios, observaciones a los productos y pedidos de fiscalización.

Los reclamos por el desayuno escolar en Trinidad pasaron de la demora a las denuncias sobre los costos, la calidad de los productos entregados y el procedimiento utilizado para su contratación. Mientras la Alcaldía sostiene que la distribución cumple con parámetros establecidos, concejales de oposición exigen explicaciones sobre el gasto público y anuncian medidas de fiscalización.
CINCO MESES DESPUÉS, LA ENTREGA COMENZÓ CON OBSERVACIONES
El Gobierno Autónomo Municipal de Trinidad inició la distribución de la alimentación complementaria en unidades educativas de nivel inicial. Según informó Pablo Nolasco Montalván, responsable de Alimentación Complementaria, la entrega se realiza de forma programada, comenzando con productos sólidos y posteriormente con alimentos líquidos.
Sin embargo, el inicio del beneficio llegó después de cinco meses de espera, situación que generó críticas entre padres de familia y autoridades municipales.
La concejal Prisila Dantes denunció que los estudiantes están recibiendo únicamente pan, sin la ración líquida que también fue anunciada por el municipio. La autoridad recordó que el compromiso era entregar una alimentación completa y cuestionó que hasta ahora no se haya concretado la totalidad del programa.
“Cinco meses se tardaron para darnos un pan en el desayuno escolar”, reclamó durante una intervención pública difundida en redes sociales.
LA POLÉMICA POR EL PRECIO DEL PAN
El principal cuestionamiento apunta al valor que estaría pagando el municipio por cada unidad de pan.
Dantes afirmó que recibió información según la cual cada pieza cuesta Bs 1,70. Según sus observaciones, panaderías de Trinidad comercializan productos similares por montos considerablemente menores.
“No se puede estar jugando con los estómagos de los niños”, manifestó la concejal al exigir que se transparenten los costos del contrato.
En la misma línea, el activista Miguel Coelho señaló que consultó precios en varias panaderías de la ciudad y aseguró que encontró productos semejantes por alrededor de Bs 0,50 la unidad. A partir de esos datos cuestionó los gastos de distribución y pidió hacer pública la documentación completa del proceso.
PEDIDO DE INFORMES Y RESPUESTA OFICIAL
Ante las denuncias, Dantes anunció una petición de informe oral y una interpelación a la Secretaría de Desarrollo Humano. El objetivo es conocer por qué fracasaron los procesos previos de contratación, cuál es el costo real de los productos adquiridos y bajo qué condiciones se realizó la compra directa.
Desde la Alcaldía, en cambio, se sostiene que los alimentos cumplen con los requisitos de peso e inocuidad establecidos para la alimentación complementaria escolar. Además, autoridades municipales y representantes vinculados a unidades educativas respaldaron la calidad de los productos distribuidos.
La documentación técnica, los contratos y los respaldos económicos serán ahora determinantes para establecer si las observaciones denunciadas tienen sustento o si el municipio puede demostrar que los recursos fueron utilizados conforme a la normativa vigente.