Una drástica rebaja salarial de la máxima autoridad municipal deja en evidencia el contraste con los ingresos de los legisladores locales, que continúan intactos a pesar de la crisis económica.
En una medida inédita en la gestión municipal reciente, el alcalde de Trinidad, Cristhian Cámara, anunció la reducción de su salario en un 40%, pasando de ganar 16.604 bolivianos a 9.962,40 bolivianos mensuales.
Esta decisión, tomada a partir de junio, busca redirigir los recursos públicos hacia áreas sensibles como infraestructura, agua potable y servicios básicos.
El recorte representa un ahorro mensual de 6.641,60 bolivianos que, según el propio burgomaestre, se destinarán íntegramente a obras en beneficio de la población.
“Yo no puedo pedir sacrificios al pueblo si no soy el primero en asumirlos”, expresó Cámara durante una conferencia de prensa en la que estuvo acompañado por su gabinete de secretarios municipales.
Entre los funcionarios que también adoptaron esta política de austeridad se encuentran Carlos Rodríguez (Administración y Finanzas), Miguel Ángel Rojas (Bienestar Integral), Mario Poveda (Infraestructura Pública) y Carlos Ruiz (Planificación).
Todos ellos acordaron reducir sus sueldos en el mismo porcentaje que el alcalde, lo que incrementa significativamente el monto destinado a proyectos públicos.
Esta acción fue presentada como un gesto ético frente a la difícil situación económica del municipio.
Cámara aclaró además que la medida no afectará al personal de base ni a los trabajadores operativos, garantizando que el impacto se limitará a los altos cargos jerárquicos.
CONCEJO MUNICIPAL
Sin embargo, mientras la primera autoridad municipal y su gabinete asumen esta carga económica en aras de una gestión más eficiente, el Concejo Municipal permanece en silencio.
Los 11 concejales, cada uno con un salario mensual de 16.039 bolivianos, no dieron señales de intención alguna de imitar la decisión del alcalde.
Al ser consultados por la prensa tras la sesión ordinaria del jueves, varios ediles evitaron responder y abandonaron el recinto apresuradamente.
Durante la mencionada sesión, el tema del recorte salarial ni siquiera fue abordado. Según explicaron técnicos del Concejo, el punto no se encontraba en el orden del día, el cual se centró en el tratamiento de dos leyes municipales. No obstante, la omisión fue notoria, considerando el impacto político y social de la determinación tomada por el Ejecutivo municipal 24 horas antes.
Actualmente, el Concejo Municipal destina 176.429 bolivianos mensuales al pago de sueldos para los 11 concejales, lo que representa un gasto anual de 2.293.577 bolivianos, aguinaldo incluido.
Si decidieran replicar el recorte del 40% aplicado por Cámara, se liberarían 70.571,60 bolivianos al mes, lo que en un periodo de siete meses (de junio a diciembre) permitiría al municipio contar con aproximadamente medio millón de bolivianos adicionales para invertir en salud, educación y mejoramiento de vías urbanas.
Sumando aguinaldos y otros beneficios, el gasto anual del Concejo en salarios asciende a 5.046.899 bolivianos, lo que contrasta fuertemente con el llamado a la austeridad hecho desde la Alcaldía.
En un momento en el que cada centavo cuenta, las diferencias salariales entre el alcalde y los concejales es de 6.076,6 bolivianos a favor de los legisladores, lo que sale al debate entre la sociedad civil de Trinidad.
