Los países miembros de la CELAC manifestaron inquietud por la presencia militar extra-regional en América Latina y el Caribe, reiterando su compromiso con la paz, la soberanía y el respeto al derecho internacional.
La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), integrada por Antigua y Barbuda, Barbados, Belice, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Dominica, Granada, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Surinam, Uruguay y Venezuela, expresó en las últimas horas su “profunda preocupación” frente al reciente despliegue militar extra-regional en el continente.
En un pronunciamiento conjunto, los países recordaron que América Latina y el Caribe fueron proclamadas oficialmente como Zona de Paz, un compromiso asumido por todos los Estados miembros en el marco de la CELAC. Este acuerdo se sustenta en principios como la proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza, la solución pacífica de las controversias, la promoción del diálogo y el multilateralismo, además del respeto irrestricto a la soberanía e integridad territorial de cada nación.
Asimismo, el bloque regional remarcó la importancia del Tratado de Tlatelolco, firmado en 1967, que convirtió a América Latina y el Caribe en la primera zona densamente poblada del mundo libre de armas nucleares. Dicho tratado, recalcaron los firmantes, sigue siendo un símbolo de la vocación de sus pueblos por la paz, la seguridad colectiva y el rechazo definitivo al uso de armamento nuclear como instrumento de coerción o amenaza.
En paralelo, los países reconocieron que persisten desafíos internos y externos que ponen en riesgo la estabilidad regional. Entre ellos, señalaron al crimen organizado transnacional y al narcotráfico como dos de las principales amenazas para la construcción de sociedades pacíficas e inclusivas. Por ello, ratificaron su decisión de combatir estos fenómenos mediante un fortalecimiento de la cooperación y coordinación regional e internacional, siempre bajo el respeto al Derecho Internacional y los marcos legales vigentes.
El documento, que refleja un consenso político amplio, destaca que el compromiso de la CELAC no se limita únicamente a la denuncia del despliegue militar externo, sino que también implica un llamado a la acción conjunta frente a los retos internos. Los Estados miembros coincidieron en que la respuesta debe ser integral, basada en la cooperación y la defensa de los valores democráticos.
Finalmente, la declaración de la CELAC subraya la necesidad de preservar un entorno seguro, estable y pacífico en la región, reiterando la firme determinación de sus países de proteger la soberanía, la democracia y el desarrollo sostenible de sus pueblos.


