Una instrucción interna oficializa pagos en moneda nacional desde marzo, tras meses de retrasos. La compensación por costo de vida seguirá en dólares bajo un esquema excepcional coordinado.
La falta de dólares en el país dejó de ser una señal indirecta y pasó a convertirse en una admisión formal dentro del propio aparato estatal. El Ministerio de Relaciones Exteriores comunicó a todas las misiones diplomáticas que, desde marzo, los salarios del personal en el exterior serán depositados en bolivianos en cuentas dentro de Bolivia, medida adoptada tras varios meses de dificultades para cumplir con los pagos en moneda extranjera.
La determinación fue transmitida mediante una nota interna catalogada como “muy urgente”, firmada por el director general de Asuntos Administrativos, Fernando Sillerico Valdez. El documento establece un cambio en la modalidad de pago que rompe con el esquema habitual del servicio exterior, donde los funcionarios perciben sus ingresos en divisas para cubrir gastos en los países donde cumplen funciones.
El instructivo detalla que los sueldos serán abonados en moneda nacional a través de cuentas habilitadas en el Banco Unión S.A. dentro del territorio boliviano. Paralelamente, la compensación por costo de vida —un componente esencial para quienes residen fuera del país— continuará en dólares, aunque ya no mediante transferencias regulares, sino a través de un procedimiento específico coordinado con instancias financieras.
La medida no surge de manera aislada. La misma comunicación reconoce que desde diciembre de 2025 se registraron retrasos en el pago de salarios y beneficios, situación atribuida directamente a la falta de disponibilidad de divisas. Durante ese periodo, el personal diplomático acumuló tres meses sin percibir ingresos completos, lo que obligó a gestiones extraordinarias con el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas.
Según el detalle oficial, la regularización comenzó recién a mediados de abril. El 13 de ese mes se programó el pago correspondiente a diciembre, el 14 se cubrió enero y el 15 se completó febrero. Estos desembolsos fueron posibles tras la liberación excepcional de dólares, lo que confirma que la provisión de moneda extranjera no está garantizada de manera sostenida.
El instructivo administrativo también deja constancia de que las unidades responsables agotaron las gestiones disponibles para resolver los retrasos. La decisión de migrar a pagos en bolivianos apunta a evitar nuevas demoras, estableciendo un mecanismo que no dependa directamente del acceso a divisas.
El alcance de la medida es total para el servicio exterior boliviano. Embajadas, consulados y representaciones permanentes deberán ajustarse a este esquema, que implica recibir el salario base en el país de origen mientras se mantienen en funciones en el extranjero.
El contenido del documento confirma que la escasez de dólares no solo afecta operaciones comerciales o financieras, sino que impacta de forma directa en la operatividad del Estado fuera de sus fronteras. La Cancillería, al formalizar esta decisión, deja registro de una limitación estructural que condiciona incluso el cumplimiento de obligaciones básicas con su propio personal.
