Las autoridades intensifican las campañas de vacunación y aislamiento preventivo para frenar la expansión del virus en el departamento, en medio de una emergencia sanitaria nacional.
El Servicio Departamental de Salud (SEDES) del Beni confirmó la identificación de nueve casos sospechosos de sarampión en los municipios de Riberalta, Trinidad y Guayaramerín. Si bien dos de estos casos ya fueron descartados tras los análisis laboratoriales, las alarmas no se apagan, en medio de un contexto nacional que enfrenta más de 60 contagios confirmados y cientos de pacientes bajo observación.
La preocupación crece en el territorio beniano, donde las autoridades sanitarias han desplegado brigadas móviles, reforzado la vigilancia epidemiológica y ampliado los horarios de atención médica, con el objetivo de contener cualquier foco de infección antes de que se transforme en brote.
Antonio Castro, responsable de Epidemiología del SEDES, explicó que los pacientes bajo sospecha, en su mayoría menores de edad sin el esquema completo de vacunación, están siendo monitoreados constantemente. Sus familiares han sido aislados de forma preventiva, siguiendo los protocolos de bioseguridad establecidos por el Ministerio de Salud. Centros médicos tanto públicos como privados colaboran activamente en la detección y seguimiento de los casos.
El sarampión es una enfermedad viral de alta transmisibilidad. Basta que una sola persona infectada esté en contacto con un grupo para que el virus se propague rápidamente. En condiciones ideales para el virus, se estima que una persona enferma puede contagiar a entre 12 y 18 personas.
A nivel nacional, entre el 21 de abril y el 24 de junio, se han confirmado 63 casos: 60 en Santa Cruz, 2 en La Paz y 1 en Potosí. El total de casos sospechosos supera los 300, lo que llevó al Gobierno a declarar emergencia sanitaria a nivel nacional. Esta medida permite coordinar acciones rápidas de detección, vacunación y contención en todo el territorio.
En el caso del Beni, los municipios implicados han activado medidas de respuesta inmediata. Las campañas de vacunación casa por casa buscan alcanzar a los menores que no han recibido la primera o segunda dosis contra el sarampión, una situación preocupante en zonas rurales y de difícil acceso.
Las autoridades sanitarias hacen un llamado urgente a los padres de familia y tutores para que acudan a los centros de salud más cercanos y verifiquen que sus hijos tengan el esquema de vacunación completo. La falta de inmunización es uno de los principales factores que contribuye a la reaparición de enfermedades prevenibles como el sarampión, que Bolivia había logrado controlar durante varios años.
En paralelo, se intensifican las campañas comunicacionales con mensajes claros sobre la importancia de la vacuna y los síntomas tempranos del virus, como fiebre alta, tos, conjuntivitis y erupciones en la piel. El objetivo es garantizar que la población actúe a tiempo y evite contagios masivos.
La lucha contra el sarampión vuelve a poner a prueba el sistema de salud pública. Esta vez, el Beni no quiere quedarse atrás en la contención y protección de su población.


