AUTORIDADES REFUERZAN OPERATIVOS Y NUEVO FISCAL ASUME EN BENI

Sep 16, 2025

El Gobierno intensificó operativos en tres departamentos contra redes criminales, tras amenazas a un fiscal. Se posesionó a un nuevo representante en Beni mientras el acusado “Coco” negó los cargos en un video.

El Estado boliviano reforzó en los últimos días su ofensiva contra el narcotráfico y el crimen organizado con una serie de megaoperativos simultáneos en los departamentos de Beni, Santa Cruz y Cochabamba (Chapare). Estas acciones, impulsadas por el Ministerio de Gobierno y la Policía, buscan dar con el paradero de Yasser Andrés “Coco” Vásquez Cardona, señalado como uno de los principales cabecillas de una red vinculada al narcotráfico y el sicariato.

El viceministro de Régimen Interior y Policía, Jhonny Aguilera, explicó que la operación más reciente se desarrolló en Santa Ana del Yacuma, donde efectivos policiales fueron emboscados por grupos armados. Según precisó, esta intervención se activó tras un reporte de autoridades brasileñas que advirtieron sobre el ingreso irregular de ciudadanos vinculados a organizaciones criminales transnacionales.

“La respuesta armada que recibieron nuestras fuerzas evidencia que estamos tocando intereses sensibles de redes delictivas poderosas”, sostuvo Aguilera en una conferencia de prensa.

Los datos oficiales no dejan margen a dudas sobre la magnitud del caso: Vásquez estaría involucrado en al menos 13 asesinatos y, de acuerdo con informes de inteligencia, habría ordenado la ejecución del entonces fiscal departamental de Beni, Gerardo Balderas, como represalia a los golpes que recibió su estructura en los últimos meses. En lo que va del año, solo en Beni, se decomisaron más de cuatro toneladas de droga y 15 aeronaves presuntamente utilizadas para el tráfico ilícito.

Cambio en la Fiscalía y protección reforzada

Ante el clima de amenazas, el fiscal general del Estado, Róger Mariaca, confirmó la salida de Gerardo Balderas y posesionó a Alexander Mendoza como nuevo fiscal departamental de Beni. La decisión se tomó horas después de conocerse que Balderas había recibido una amenaza directa atribuida a “Coco”.

En el acto de posesión, Mariaca destacó el trabajo de Balderas desde mayo de 2023 y pidió a Mendoza actuar con “ética, transparencia y sensibilidad social”. “El Ministerio Público debe fortalecer la confianza de la ciudadanía en la institución”, remarcó.

Por su parte, Mendoza asumió con un discurso de compromiso: “Recibo este cargo con humildad y responsabilidad. Continuaremos la lucha contra la criminalidad y lo haremos con lealtad hacia el pueblo y hacia la ley”, expresó.

El cambio de fiscal estuvo acompañado de un reforzamiento de la seguridad. Tanto Balderas como su entorno cercano cuentan con protección especial, mientras que un operativo nacional permanece en curso para neutralizar a los grupos de sicariato que responden al fugitivo.

Operativos con heridos y resistencia armada

Uno de los episodios más delicados de los recientes operativos fue la emboscada en la que resultó herido el sargento primero Jhonny González Montaño, de 37 años, quien fue trasladado de urgencia a un hospital en Trinidad. Su estado de salud fue reportado como estable.

Los allanamientos ejecutados hasta la fecha incluyen 12 viviendas y la incautación de vehículos, armas de fuego, equipos de comunicación y material de uso militar. Sin embargo, hasta el momento no se logró la captura de Vásquez, quien según Aguilera podría encontrarse fuera de territorio boliviano.

“Los operativos no cesarán hasta desmantelar cada uno de los eslabones de esta red criminal”, aseguró la autoridad.

La voz del acusado

Mientras las autoridades multiplican sus esfuerzos, Yasser Andrés “Coco” Vásquez reapareció a través de un video difundido en medios locales de Beni. En la grabación, negó haber amenazado al fiscal Balderas y calificó de “show” todas las acusaciones en su contra.

“Otra vez doy la cara porque me impresiona todo lo que se dice. Nunca ordené matar a nadie ni mandaría a asesinar a un fiscal. Lo que hacen es montar un show”, afirmó.

El prófugo sostuvo que no se entregará a la justicia porque —según él— no existen garantías de un proceso imparcial y porque teme por su vida en caso de ser encarcelado. “¿Cómo puedo confiar en la Policía y en la justicia boliviana?”, cuestionó.

También aseguró que las acusaciones comenzaron hace dos años, cuando efectivos ingresaron a la vivienda de su madre. Desde entonces, dijo, fue vinculado a delitos de narcotráfico, legitimación de ganancias ilícitas y uso de armas, a pesar de que —según él— nunca se presentaron pruebas contundentes.

“Dicen que tengo 13 sicariatos encima, pero hasta ahora solo hablan de indicios. Quiero que si hay pruebas, las muestren”, recalcó en el video.

Finalmente, se declaró en la clandestinidad y reiteró que no piensa entregarse. “La verdad es que no sé en quién confiar. No hay garantías para que yo pueda demostrar mi inocencia”, insistió.

La combinación de operativos policiales, cambios en la Fiscalía y la aparición mediática del acusado mantiene la tensión en ascenso en Beni y en las demás regiones donde se despliegan los operativos. El Gobierno insiste en que la ofensiva será sostenida hasta desmantelar las redes de narcotráfico y sicariato, mientras que la versión de “Coco” busca instalar dudas sobre el manejo del caso.