El hijo del presidente, Luis Marcelo Arce Mosqueira, se presentó ante la Fiscalía en Santa Cruz, luego de ser buscado por una denuncia de violencia familiar presentada por su expareja.
Luis Marcelo Arce Mosqueira apareció en la Fiscalía cruceña con un semblante sereno, tras semanas de rumores y versiones cruzadas sobre su paradero. La fotografía que lo muestra junto a la fiscal Jéssica Echeverría, firmando documentos y escoltado por un policía, recorrió rápidamente las redes sociales, generando múltiples interpretaciones.
Su presentación voluntaria puso fin a la búsqueda impulsada por una orden de aprehensión, una imputación formal y un sello rojo de Interpol que ya había sido activado. La denuncia en su contra había sido interpuesta por su expareja, Mary Carmen C.B., quien relató haber sido agredida físicamente. El informe médico estableció doce días de impedimento.
Semanas después, la propia denunciante presentó un desistimiento ante el Ministerio Público, asegurando que aceptaba las disculpas de Arce Mosqueira y que no deseaba continuar con el proceso. Sin embargo, esa decisión no detuvo la acción fiscal, que continuó bajo los procedimientos previstos por ley.
El caso adquirió especial relevancia por tratarse del hijo del presidente, lo que convirtió el asunto en un tema de conversación nacional. Desde su entorno, se destacó que la entrega voluntaria buscó mostrar respeto por las instituciones y despejar especulaciones sobre un eventual intento de evadir la justicia.
La Fiscalía confirmó que la comparecencia fue registrada oficialmente y que la investigación sigue su curso. En medio de la expectación pública, Arce Mosqueira rompió el silencio al señalar que confía en que “todo se aclarará conforme a derecho”, una frase breve, pero que intenta cerrar un capítulo marcado por la exposición mediática y las tensiones políticas


