La aprehensión de Luis Marcelo Arce Mosqueira en Santa Cruz expone una investigación por legitimación de ganancias ilícitas, con allanamientos, incautaciones y varios detenidos, mientras autoridades aseguran sustento legal en evidencias preliminares.
La tarde de este miércoles, en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, efectivos de la Policía Boliviana ejecutaron la aprehensión de Luis Marcelo Arce Mosqueira, hijo del expresidente Luis Arce, en el marco de una investigación por presuntos delitos económicos vinculados a legitimación de ganancias ilícitas. La intervención fue confirmada por autoridades del área de seguridad y del Ministerio Público, que detallaron el despliegue operativo y los elementos que sustentan la medida.
El procedimiento se inició con un allanamiento en un inmueble ubicado en la exclusiva zona de Equipetrol. Según el reporte oficial, en ese primer operativo no se logró ubicar al investigado; sin embargo, se procedió al secuestro de dinero en efectivo —16.500 dólares y 40.000 bolivianos— además de una camioneta y objetos que, de acuerdo con el informe gubernamental, estarían relacionados con la causa en curso.
“El operativo responde a una orden de aprehensión emitida por la Fiscalía en base a elementos colectados durante la fase preliminar”, afirmó el viceministro de Seguridad Ciudadana, quien precisó que la intervención se realizó conforme a normativa vigente. En paralelo, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, reforzó la versión oficial y aseguró que “no existe ningún componente de persecución política”, descartando motivaciones ajenas al proceso judicial.
Tras el primer allanamiento, las fuerzas del orden activaron un operativo de búsqueda que concluyó horas más tarde con la localización de Arce Mosqueira en inmediaciones del tercer anillo de la avenida San Martín. De acuerdo con el parte policial, el investigado intentó evadir la intervención. “Fue interceptado por efectivos de la Policía Boliviana cuando intentaba darse a la fuga a bordo de un vehículo”, sostuvo la autoridad en conferencia de prensa.
En el mismo operativo fueron aprehendidas otras cuatro personas, identificadas por sus iniciales, quienes se encontraban junto al investigado. Todos fueron trasladados a dependencias del Departamento Especializado de Lucha Contra la Corrupción (DELCC), en la zona del Plan Tres Mil, donde quedaron a disposición del fiscal de materia Néstor Torrez Tapia, encargado de conducir la investigación.
La orden de aprehensión fue emitida en el marco de un proceso por presunta legitimación de ganancias ilícitas, figura tipificada en la legislación penal boliviana. De acuerdo con documentación difundida por medios estatales, el Ministerio Público considera que existen indicios suficientes que vinculan al aprehendido con movimientos económicos irregulares que actualmente son objeto de análisis pericial.
“Se ha actuado en estricto cumplimiento de la ley y dentro de un proceso investigativo que sigue su curso”, señaló una fuente fiscal, al remarcar que el caso se encuentra en etapa inicial y sujeto a la recolección de mayores elementos probatorios.
La causa no se limita únicamente a Marcelo Arce. En el mismo expediente figuran como investigados el propio expresidente Luis Arce y otros dos de sus hijos, lo que amplía el alcance del proceso y eleva su impacto político. No obstante, hasta el momento no se han emitido medidas adicionales contra los otros implicados dentro de esta investigación específica.
Este caso se suma a antecedentes que ya habían colocado a la familia Arce bajo escrutinio público. En gestiones anteriores, el nombre de Marcelo Arce fue mencionado en denuncias relacionadas con presuntas gestiones informales en proyectos estratégicos, particularmente en el área del litio. Aquellas acusaciones no prosperaron judicialmente tras ser rechazadas por falta de pruebas concluyentes.
Por su parte, su hermano Rafael Arce también enfrenta procesos por presunto enriquecimiento ilícito y uso indebido de influencias, en una investigación distinta conocida como el caso “Adán y Eva”, vinculada a la adquisición de extensas propiedades en el oriente del país. Las autoridades han señalado que estos procesos siguen cursos independientes, aunque configuran un contexto de alta presión judicial sobre el entorno familiar del exmandatario.
Desde el entorno del expresidente, en declaraciones previas a medios internacionales, se sostuvo una postura de rechazo a las acusaciones. “Se trata de calumnias que serán desvirtuadas en las instancias correspondientes”, afirmó en su momento Luis Arce, quien además aseguró que nunca intervino en decisiones judiciales durante su gestión.
En el plano estrictamente procesal, se prevé que en las próximas horas el Ministerio Público defina la situación jurídica de Marcelo Arce Mosqueira mediante una audiencia de medidas cautelares, donde se determinará si corresponde su detención preventiva u otras medidas sustitutivas.
Mientras tanto, el caso continúa en fase investigativa, con énfasis en el análisis de flujos financieros, posibles vínculos empresariales y la verificación de documentación incautada durante los operativos. Las autoridades han indicado que no se descartan nuevas actuaciones en función de los resultados que arrojen las pericias en curso.
La aprehensión marca un punto de inflexión en un proceso que, por su alcance político y judicial, se mantiene bajo seguimiento permanente de la opinión pública y de distintos actores institucionales del país.





