Lluvias intensas de 55 milímetros obligaron a activar equipos de respuesta inmediata en zonas críticas de Trinidad, con intervención directa para evitar desbordes, reducir daños urbanos y resguardar viviendas.
La persistente lluvia que golpeó a Trinidad, capital del Beni, puso a prueba la capacidad operativa del Gobierno Autónomo Municipal, que activó su plan de contingencia para enfrentar el incremento del nivel de agua en varios sectores urbanos.
Desde la Unidad de Gestión de Riesgos (UGR) se desplegaron brigadas técnicas y maquinaria especializada en puntos considerados críticos. Entre ellos figuran Puerto Almacén, el barrio Pantanal —en el acceso a la Laguna Suárez—, Villa Marín y la zona 13 de Abril, donde el ascenso del nivel en los cárcamos obligó a intervenciones inmediatas.
El reporte oficial confirma que la precipitación alcanzó los 55 milímetros, generando acumulación rápida de agua en áreas vulnerables. Frente a este escenario, se activaron bombas móviles, estaciones de control y equipos manuales para acelerar el drenaje y reducir el riesgo de anegamientos.
“Se han instalado bombas en sectores donde el agua comenzó a superar niveles normales. El objetivo es evitar que ingrese a las viviendas”, señaló personal operativo de la UGR que trabaja en campo desde las primeras horas de la emergencia.
El despliegue permitió contener el avance del agua en sectores densamente poblados, evitando afectaciones mayores en inmuebles y vías. Equipos municipales permanecen en monitoreo constante ante la posibilidad de nuevas precipitaciones.
Se reiteró la necesidad de colaboración ciudadana para mantener despejadas las cunetas domiciliarias y evitar el vertido de basura en drenajes. “Si los canales están obstruidos, el agua no fluye y el problema se agrava”, advirtieron.




