El Partido Republicano perdió terreno en estados tradicionalmente conservadores y cedió siete escaños senatoriales. El costo de vida y la guerra contra Irán marcaron el voto de castigo.
Los demócratas consiguieron una victoria histórica en las elecciones legislativas de medio mandato de Estados Unidos y se quedaron con el control de las dos cámaras del Congreso, un resultado que representa un revés político para el presidente Donald Trump cuando todavía tiene dos años de mandato por delante.
Los recuentos difundidos por Bloomberg y Fox News confirmaron la mayoría demócrata en el Senado, mientras que las proyecciones de los principales medios estadounidenses también dieron a ese partido el control de la Cámara de Representantes. La nueva correlación de fuerzas permitirá a la oposición condicionar la agenda legislativa de la Casa Blanca y ejercer mayor fiscalización sobre el Gobierno.
En el Senado, Fox News proyectó 53 escaños demócratas frente a 41 republicanos, con algunas contiendas todavía pendientes de definición. Bloomberg también informó que los demócratas habían conseguido la mayoría, después de conquistar al menos siete puestos que estaban en manos republicanas.
En la Cámara Baja, la victoria demócrata fue igualmente significativa. El partido recuperó distritos que habían respaldado a Trump en las elecciones presidenciales de 2024, incluso en zonas donde el candidato republicano había obtenido ventajas de hasta 18 puntos.
DERROTAS EN TERRITORIOS REPUBLICANOS
Uno de los resultados más significativos se produjo en Kansas, donde el demócrata Adam Hamilton derrotó al senador republicano Roger Marshall. La victoria tiene un valor histórico: desde 1932, ese estado no había elegido a un representante demócrata para el Senado.
También se produjo un cambio político de gran importancia en Texas. La demócrata Gina Hinojosa derrotó al gobernador republicano Greg Abbott y se convirtió en la primera mujer latina en ocupar ese cargo. Su victoria devuelve a los demócratas al Gobierno estatal después de más de tres décadas de predominio republicano.
Las conquistas demócratas en el Senado incluyeron estados como Iowa, Texas, Ohio, Maine, Carolina del Norte y Carolina del Sur, además de Kansas. La magnitud del resultado también se reflejó en las elecciones legislativas, donde los candidatos opositores consiguieron imponerse en distritos que habían respaldado ampliamente a Trump en 2024.
El resultado estuvo relacionado con el malestar de una parte importante del electorado por el encarecimiento de la vida y las decisiones de la Administración republicana. Un análisis de Reuters sobre las encuestas a boca de urna señaló que casi nueve de cada diez votantes consideraron el costo de vida un factor importante para decidir su voto. También aparecieron cuestionamientos a los aranceles y a la intervención militar estadounidense en Irán.
TRUMP ADMITE EL IMPACTO DE LA GUERRA
Tras conocerse los resultados, Trump reconoció que los republicanos no alcanzaron las expectativas que tenía para estas elecciones. En declaraciones recogidas por medios estadounidenses, manifestó su sorpresa por el desempeño de sus candidatos: «Pensé que les iría mejor».
En una entrevista con The Wall Street Journal, el mandatario reconoció que la guerra contra Irán influyó en la derrota de su partido. «Irán fue una parte de ello», afirmó al ser consultado sobre las razones del retroceso republicano. Sin embargo, aseguró que no se arrepiente de haber iniciado la ofensiva militar y sostuvo: «Hice lo correcto. Lo hubiera vuelto a hacer».
Trump también manifestó al The New York Times que estaba dispuesto a aceptar los resultados y trabajar con los demócratas. Esa declaración estuvo acompañada de una advertencia sobre su capacidad para rechazar las iniciativas legislativas que considere inaceptables.
Poco después publicó en su red social Truth Social una fotografía de una gorra roja con la palabra «VETO», una señal de que pretende utilizar esa atribución presidencial frente a los proyectos que impulse la nueva mayoría opositora.
La victoria demócrata les permitirá convocar investigaciones parlamentarias, fiscalizar a los funcionarios de la Administración y revisar asuntos relacionados con posibles beneficios económicos obtenidos por integrantes de la familia presidencial.


