El crimen ocurrió a pocos metros de una unidad policial brasileña. El asesinato preocupa por la violencia armada que afecta a Brasiléia, Epitaciolândia y Cobija, ciudades de la frontera binacional.
La médica Elyne de Assis Nogueira, de 39 años, fue asesinada a tiros la noche del lunes 2 de noviembre en Brasiléia, municipio brasileño de Acre, ubicado frente a Cobija, capital del departamento boliviano de Pando. El homicidio se suma a los hechos de violencia armada que preocupan en esta zona fronteriza, donde también se encuentra Epitaciolândia.
El ataque ocurrió en la acera de un establecimiento comercial, a pocos metros de la sede del 5.º Batallón de la Policía Militar de Alto Acre. La profesional compartía con tres personas cuando un hombre con casco, que ocultaba su rostro, se acercó armado con un revólver y abrió fuego.
EL ASESINATO QUEDÓ REGISTRADO
Las cámaras de seguridad del establecimiento grabaron el momento de la agresión. Las imágenes muestran al atacante aproximándose al grupo y disparando a corta distancia contra la médica.
Elyne recibió impactos en la espalda y la cabeza. Cayó inmediatamente al suelo, mientras el hombre efectuó al menos otro disparo antes de escapar.
El asesinato ocurrió delante de varias personas que se encontraban en el lugar. Entre ellas había un niño que presenció el ataque. Pese a que el hecho ocurrió cerca de una instalación policial, el responsable consiguió huir.
PREOCUPACIÓN EN LA FRONTERA
La información difundida por medios brasileños señala que la médica habría recibido amenazas antes de ser asesinada. Sin embargo, las autoridades todavía no establecieron si esas advertencias tienen relación con el homicidio o si existía algún conflicto personal detrás del ataque.
La Policía Civil de Acre asumió las investigaciones para identificar al responsable y establecer el móvil del crimen.
La ubicación de Brasiléia convierte este caso en un hecho de interés directo para Pando. La ciudad brasileña está conectada con Cobija mediante el paso fronterizo, mientras Epitaciolândia forma parte del mismo corredor urbano y comercial de la frontera.
Los tres municipios mantienen una relación cotidiana por el tránsito de personas, actividades comerciales y vínculos familiares. Por esa cercanía, los asesinatos y ataques armados registrados en cualquiera de estas poblaciones generan preocupación a ambos lados de la frontera.
El crimen de Elyne se conoce en medio de una sucesión de hechos violentos atribuidos a sicarios en la región fronteriza, que comprende Brasiléia, Epitaciolândia y Cobija.


