PUTIN ADVIERTE QUE UNA GUERRA ENTRE RUSIA Y EUROPA NO TENDRÍA VENCEDORES

Oct 29, 2026

El presidente ruso aseguró que Moscú está preparado para responder ante una confrontación, aunque afirmó que no busca una guerra con Europa y cuestionó los preparativos militares que algunos gobiernos europeos proyectan hacia 2030.

El mandatario ruso sostuvo que su país no pretende atacar a los gobiernos europeos, pero advirtió que responderá si otros Estados avanzan hacia un enfrentamiento militar. Sus declaraciones coinciden con contactos diplomáticos recientes sobre Ucrania.
PUTIN RECHAZA UNA GUERRA, PERO ADVIERTE QUE RUSIA ESTÁ PREPARADA
Durante una rueda de prensa celebrada en Moscú, en el marco de la III Cumbre Rusia-África, Putin abordó las versiones sobre una posible confrontación entre Rusia y países europeos en los próximos años. El jefe del Kremlin aseguró que su Gobierno no pretende iniciar un conflicto militar con Europa, aunque dijo que Moscú está preparado para afrontar ese escenario.
«Estamos preparados, pero no queremos ninguna guerra con Europa», afirmó el mandatario ruso, al referirse a las previsiones que sitúan hacia 2030 la posibilidad de un enfrentamiento.
Putin sostuvo que la decisión de incrementar los preparativos militares corresponde a cada Gobierno, pero cuestionó que una confrontación permita alcanzar el objetivo de derrotar estratégicamente a Rusia. A su juicio, resulta «sumamente improbable» que sus adversarios puedan conseguirlo para esa fecha.
El presidente ruso también advirtió sobre las consecuencias de una escalada que termine en un enfrentamiento directo. «No habría ganadores en absoluto», señaló, al pedir que los gobiernos tengan presente el costo que implicaría una guerra de esas características.
EL CONTACTO CON FINLANDIA Y NORUEGA
Las declaraciones se produjeron después de una conversación telefónica que Putin mantuvo el 27 de octubre con el presidente finlandés, Alexander Stubb, y el primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre.
Según comunicados oficiales de Finlandia y Noruega, ambos dirigentes iniciaron la llamada para abordar la guerra en Ucrania y los esfuerzos diplomáticos destinados a reanudar las negociaciones de paz. La conversación se realizó en coordinación con Ucrania y estuvo vinculada a los contactos previstos entre representantes rusos, ucranianos y estadounidenses en Abu Dabi, en noviembre.
Los dos gobiernos nórdicos aclararon que sus representantes participaron en calidad de mandatarios nacionales y no en nombre de toda Europa. También reiteraron su respaldo a Ucrania y la necesidad de poner fin a las hostilidades.
El acercamiento abrió una vía de comunicación directa con Moscú en un momento en que los gobiernos europeos mantienen diferencias sobre la conveniencia de dialogar con Putin. La iniciativa también recibió críticas por la falta de coordinación con otros aliados europeos.
MOSCÚ CUESTIONA LOS PREPARATIVOS MILITARES EUROPEOS
Putin ha rechazado anteriormente las afirmaciones sobre una eventual ofensiva rusa contra Europa. El 1 de octubre, durante una sesión plenaria del Club Valdái, negó que Moscú tuviera planes de atacar a otros países en 2029, 2030 o 2050.
El mandatario atribuyó las advertencias europeas sobre una posible amenaza rusa a problemas internos de esos países, incluidos el deterioro económico y las dificultades políticas. Sin embargo, esas explicaciones corresponden a la posición del Kremlin y no constituyen una comprobación independiente de las intenciones de los gobiernos europeos.
Las preocupaciones de seguridad tienen como telón de fondo la guerra en Ucrania, iniciada con la invasión rusa a gran escala en febrero de 2022, y el fortalecimiento de las capacidades militares de los países europeos. La OTAN, por su parte, sostiene que su función es defensiva y ha reiterado su respaldo a Ucrania.
LAVROV ACUSA A OCCIDENTE DE PREPARAR UNA CONFRONTACIÓN
El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, también ha cuestionado las declaraciones de dirigentes occidentales sobre la necesidad de prepararse para una posible guerra con Rusia. Según su interpretación, esas advertencias reflejan que algunos gobiernos europeos contemplan seriamente un enfrentamiento militar con Moscú.
Lavrov sostiene que la posibilidad de infligir una derrota estratégica a Rusia continúa presente en los planteamientos de dirigentes europeos. El Kremlin utiliza ese argumento para justificar sus advertencias sobre las consecuencias de una escalada y reclamar un cambio en las relaciones con los países occidentales.