Cinco goles en menos de 35 minutos dejaron a Bolivia al mando del Grupo V. El equipo de Cristian Farah volvió a imponer condiciones, goleó a Tahití y alimentó una ilusión que crece partido a partido.
Bolivia sigue escribiendo su propia historia en el Mundial Sub-15 de la FIFA que se disputa en Azerbaiyán. La selección nacional consiguió su segunda victoria consecutiva y lo hizo de la manera que más ilusiona a cualquier entrenador: jugando bien, golpeando temprano y resolviendo el partido con autoridad. El 5-2 sobre Tahití no solo le permitió sumar seis puntos de seis posibles, sino también quedarse sola en la cima del Grupo V.
La Verdecita salió a la cancha decidida a no dejar dudas. Apenas habían transcurrido tres minutos cuando Isai Gutiérrez abrió el marcador y encendió el entusiasmo boliviano. La ventaja tranquilizó al equipo y le permitió desplegar un juego veloz, vertical y con mucha presencia en ataque.
El segundo golpe llegó a los siete minutos mediante Franco Viera. Tahití todavía intentaba acomodarse cuando Bolivia volvió a acelerar. A los 11 minutos apareció Matheus Rodríguez para ampliar la diferencia y dejar al rival contra las cuerdas antes del primer cuarto de hora.
El dominio boliviano no se reflejaba únicamente en el resultado. El mediocampo recuperaba rápido, los laterales acompañaban constantemente y los delanteros encontraban espacios en cada avance. Con ese panorama, el cuarto tanto parecía cuestión de tiempo.

Sebastián Vedia se encargó de convertirlo en realidad a los 17 minutos. El marcador ya reflejaba un contundente 4-0 que premiaba una actuación agresiva y eficaz de un equipo que volvió a mostrar personalidad en una competencia internacional.
Cuando parecía que el partido estaba completamente sentenciado, Tahití encontró un descuento por intermedio de Kilian Vaatete a los 30 minutos. Sin embargo, Bolivia respondió de inmediato y volvió a marcar diferencias. Luis Erenio apareció a los 34 para anotar el quinto gol boliviano y devolver la tranquilidad.
Antes del descanso, los oceánicos lograron descontar nuevamente gracias a Kilian Lee a los 38 minutos. Fue un tramo donde Bolivia concedió algunas licencias defensivas, aunque sin comprometer nunca el control del encuentro.
El equipo dirigido por Cristian Farah volvió a exhibir recursos ofensivos variados y una interesante cuota de efectividad. Cinco anotadores distintos también reflejan una característica que suele ser valiosa en torneos cortos: la capacidad de generar peligro desde diferentes sectores del campo.

La alineación boliviana estuvo conformada por Gael Molina, Matías Pecho, Luis Erenio, Bairon Gutiérrez, Bruno Campos, Franco Viera, Sebastián Vedia, José Eguez, Oscar Valenzuela, Sacha Lima, Leandro Lara, Matheus Rodríguez e Isai Gutiérrez. Durante el compromiso también tuvo minutos Abraham Soliz.
Con este resultado, Bolivia encabeza el Grupo V con seis unidades y una diferencia de goles de +5, producto de siete conquistas a favor y dos en contra. La agenda no da respiro. Este mismo domingo enfrentará a Seychelles desde las 10:30, en un partido que puede acercarla aún más al objetivo de terminar entre los mejores de la serie antes del esperado cruce frente a Paraguay, señalado como uno de los rivales de mayor peso en el grupo. Mientras tanto, la Verdecita ya hizo lo más difícil: ganar dos veces seguidas y demostrar que llegó al Mundial para competir de verdad.


