La planta produce adoquines mientras barrios y calles continúan deteriorados; el municipio no tiene actualmente obras que utilicen ese material y la población reclama atención al problema vial.
Trinidad tiene una fábrica municipal de adoquines cerámicos, produce material y tiene una ciudad con calles deterioradas. Pero, actualmente, ninguna obra municipal está utilizando esa producción para atender uno de los problemas que más reclama la población.
Mientras los adoquines salen de PAVIC y parte del material permanece almacenado, la administración comenzó a mirar hacia afuera en busca de compradores. El director de la fábrica, Juan Moreno Hurtado, convocó a constructores, empresas constructoras y municipios de los alrededores a incorporar el producto en sus proyectos.
“Queremos hacer la invitación a todos los constructores, empresas constructoras, municipios circundantes, que puedan tomar en cuenta este material”, declaró Moreno, al presentar el adoquín como una alternativa frente al incremento de los precios del cemento, la grava y la arena.

MUNICIPIO SIN OBRAS, NO UTILIZA LOS ADOQUINES PAVIC
El dato contrasta con la situación de las calles de Trinidad. La ciudad mantiene vías con baches, hundimientos, sectores sin pavimentación y calles que se deterioran con las lluvias, mientras la fábrica municipal que debía contribuir a solucionar parte de ese problema continúa buscando compradores para su producción.
La molestia de los vecinos no es un dato aislado. Un sondeo realizado por PRIDECOM SRL en Trinidad, con 900 entrevistas presenciales entre el 20 y el 26 de julio, identificó el mejoramiento de vías entre las principales demandas ciudadanas.
En ese estudio, el mejoramiento de caminos alcanzó el 26,6% de las respuestas, una cifra que muestra el peso que tiene el deterioro vial entre las preocupaciones de los habitantes.
Lo preocupante es que en Trinidad: existe una planta municipal diseñada precisamente para producir un material destinado a calles, aceras, plazuelas y otras obras públicas, pero la gestión actual no tiene en ejecución obras municipales que estén utilizando esos adoquines.

PAVIC NACIÓ PARA ATENDER EL PROBLEMA VIAL
PAVIC no nació como una fábrica pensada inicialmente para buscar clientes particulares. El proyecto fue presentado ante el FPS, en un programa concursable que ganó a nivel nacional, para solucionar el problema vial de Trinidad y como una forma de industrializar la arcilla disponible en la región.
El ex alcalde Cristhian Cámara sostuvo que dejó la fábrica funcionando, con material almacenado y barrios modelo construidos. También cuestionó que, transcurridos varios meses, no se hubieran ejecutado nuevas obras con ese producto.
“Van cuatro meses que, por lo menos, tres o cuatro barrios ya deberían estar pavimentados”, señaló el exalcalde al referirse al material que permanecía almacenado.

EL REGLAMENTO PRIORIZA LAS OBRAS PÚBLICAS DE TRINIDAD
La contradicción queda también registrada en los documentos de la propia fábrica.
El artículo 7 del reglamento de EDFAMAC establece que los adoquines están destinados al mejoramiento de vías intermedias, aceras, plazuelas, parques y costaneras. El artículo 8 es todavía más específico: señala que durante los primeros años toda la producción estará destinada exclusivamente a satisfacer las necesidades de mejoramiento de vías y áreas públicas del municipio de Trinidad, tanto urbanas como rurales.
El mismo documento reconoce que existe una demanda insatisfecha de mejoramiento de vías intermedias y establece que la prioridad debe ser atender las necesidades del Gobierno Autónomo Municipal de Trinidad.
Ese propósito choca con lo que ocurre actualmente en las calles. La población reclama obras viales y la fábrica produce el material que podría utilizarse en parte de esos trabajos, pero no existe una programación municipal que esté absorbiendo esa producción.

LA FÁBRICA TAMBIÉN APUNTA A EMPRESAS Y PARTICULARES
La concejal Fernanda Castro ya anticipó otro destino para los adoquines. Al explicar la situación de la planta, sostuvo que PAVIC no se limitará a fabricar para el municipio.
“En poco tiempo volverá a funcionar de acuerdo a su demanda; no solo fabricará ladrillos para el municipio, sino también para la venta a empresas y particulares”, afirmó Castro.

LA ENTRADA AL MERCADO ABRE LA DISPUTA CON LOS TEJEROS
Ahí aparece el segundo problema: los tejeros y productores particulares de Trinidad.
PAVIC es una fábrica municipal, financiada con recursos públicos y con infraestructura propia. Los tejeros privados, en cambio, trabajan con sus propios recursos y dependen de sus ventas para sostener la producción. Si la fábrica municipal comienza a buscar clientes en el mismo mercado de la construcción, puede terminar disputando compradores a quienes ya producen y comercializan materiales en Trinidad, derrumbando la economía de un sector de la población trinitaria.
No se trata de afirmar que toda venta privada de PAVIC esté prohibida. El reglamento contempla la posibilidad de comercializar parte de la producción. El punto está en las condiciones establecidas para esas operaciones.

EL REGLAMENTO PONE LÍMITES A LOS COMPRADORES PRIVADOS
El artículo 9 identifica como clientes potenciales a empresas constructoras privadas registradas ante el SEPREC que participen en proyectos de pavimentación, urbanismo o infraestructura civil licitados por el GAM Trinidad. También contempla a municipios del Beni y otras entidades públicas.
La declaración del director, sin embargo, es más amplia. Moreno invitó a “todos los constructores” y a empresas constructoras a tomar en cuenta el material para “todos sus proyectos”, sin limitar públicamente la invitación a obras licitadas por el municipio.

LA PRODUCCIÓN DEBE DIVIDIRSE ENTRE EL MUNICIPIO Y OTROS COMPRADORES
El reglamento también establece cómo debería repartirse la producción. Para 2026, el GAM Trinidad puede disponer hasta del 50% del material, mientras el otro 50% puede ser destinado a la venta a los clientes contemplados en el artículo 9.
La lógica era que una parte de la producción sirviera directamente para mejorar las vías y el ornato público y que la otra permitiera generar ingresos para que EDFAMAC pueda sostenerse. El documento señala expresamente que el municipio puede intervenir con ese 50% en el mejoramiento de vías y espacios públicos.
Pero en las calles de Trinidad esa primera parte no está teniendo el destino previsto y le deterioro de las vías es cada vez más elocuente.
La fábrica produce, el municipio tiene una necesidad vial reconocida por la propia normativa y la población coloca el mejoramiento de caminos entre sus principales pedidos. Al mismo tiempo, PAVIC necesita vender para generar ingresos y sus responsables ya comenzaron a buscar compradores fuera de las obras municipales.
Para los productores particulares, la preocupación está en lo que puede ocurrir si una empresa municipal con recursos públicos entra a competir por clientes del mercado local.
Para los vecinos, la pregunta es distinta: por qué una fábrica creada para ayudar a mejorar las calles está buscando compradores mientras las calles que debía ayudar a atender continúan deterioradas.
El artículo 8 del reglamento mantiene como prioridad la atención de la demanda vial del municipio y establece que, durante los primeros años, la producción debe destinarse exclusivamente a las necesidades de mejoramiento de vías y áreas públicas de Trinidad.




