El Gobierno reemplazó a Mirko Sokol tras su salida y puso a tres coroneles al frente de la estructura superior policial, con mandatos interinos.
El presidente Rodrigo Paz posesionó este lunes al coronel Adrián Javier Álvarez Arismendi como comandante general interino de la Policía Boliviana, tras aceptar la renuncia del general Mirko Antonio Sokol Saravia. La renovación alcanzó también las otras dos principales posiciones del alto mando policial.
TRES CORONELES ASUMEN LA CONDUCCIÓN POLICIAL
El acto se realizó en el Palacio de Gobierno y dejó definida una nueva estructura superior de la institución. Álvarez Arismendi asumió la comandancia general; el coronel Roger Roca Saavedra fue designado subcomandante general y jefe del Estado Mayor Policial, mientras que el coronel Franz William Cabrera Quispe quedó como inspector general. Los tres ejercerán sus funciones de manera interina.
Álvarez Arismendi ocupaba hasta ahora la Dirección Nacional de Tecnología y Telemática de la Policía. El registro institucional de la propia Policía Boliviana lo identifica como responsable de esa repartición.
Durante su posesión, el nuevo comandante señaló que su designación responde a criterios de institucionalidad, antigüedad y meritocracia. También planteó como tareas inmediatas la prevención del delito, el control interno y la atención de los problemas de seguridad ciudadana.
El cambio se produjo pocas horas después de que Sokol dejara la comandancia. El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, confirmó que el general presentó su renuncia y que el presidente Paz aceptó su decisión. La autoridad gubernamental sostuvo que Sokol consideró concluida su etapa al frente de la institución.
LA SALIDA DE SOKOL OCURRE BAJO INVESTIGACIÓN FISCAL
La renuncia se conoció mientras el Ministerio Público mantiene abierta una investigación contra Sokol a partir de una denuncia presentada por el vicepresidente Edmand Lara.
La Fiscalía había citado al entonces comandante para declarar el 28 de agosto, en calidad de sindicado. La investigación contempla siete presuntos delitos: concusión, uso indebido de influencias, cohecho pasivo, omisión de denuncia, encubrimiento, apología pública de un delito y enriquecimiento ilícito.
El proceso se originó tras la difusión de audios atribuidos a Sokol, en los que se mencionan presuntos cobros y movimientos internos relacionados con cargos policiales. En uno de los materiales aparece la referencia a un grupo denominado “Golden Boys”, aspecto que forma parte de las denuncias y que deberá ser establecido dentro de la investigación fiscal.
Antes de la designación oficial, Álvarez Arismendi ya figuraba entre los coroneles considerados para suceder a Sokol, junto con Jhenky David Gómez Córdova y Alejandro Basto Rodríguez. Sin embargo, la decisión finalmente recayó en el entonces director nacional de Tecnología y Telemática.
ÁLVAREZ ASUME LA POLICÍA Y PAZ CAMBIA TODA LA CÚPULA DEL ALTO MANDO


