Los operativos surgieron tras la publicación de EL MAMORÉ y permitieron detectar niños y adolescentes involucrados en la comercialización callejera de combustible durante controles realizados en ambas ciudades.
La denuncia publicada la anterior semana por EL MAMORÉ sobre la participación de menores de edad en la reventa de gasolina comenzó a generar acciones concretas de las autoridades.
En Trinidad y Riberalta se activaron operativos para controlar específicamente la presencia de niños y adolescentes en esta actividad, además de verificar los lugares donde se almacena y comercializa el carburante.
La Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), las Defensorías de la Niñez, Policía, Fiscalía y autoridades municipales participaron en las primeras intervenciones realizadas en ambas ciudades.
MENORES SIGUEN VENDIENDO GASOLINA
En Trinidad, los controles permitieron detectar a menores de edad que participaban en la venta de gasolina durante horas de la noche, confirmó Rosalía Gonzáles Ayala, jefa de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia del municipio.
“Se detectó una serie de ilícitos en la venta de combustible, entre ellos la presencia y utilización de menores de edad en esta actividad en altas horas de la noche, lo que se constituye en un delito”, precisó.
La funcionaria explicó que la Defensoría intervino debido a que los niños y adolescentes estaban siendo involucrados en una actividad que implica manipulación y comercialización de un producto peligroso.
Gonzáles señaló además que el caso puede involucrar trabajo infantil y la comercialización ilegal de combustible, por lo que corresponde que las autoridades determinen las responsabilidades en cada situación encontrada.
También cuestionó que los padres permitan que sus hijos participen en estas actividades y permanezcan en las calles durante la noche.
La Defensoría anunció que los controles continuarán y que su participación estará concentrada en garantizar la protección de los menores encontrados durante los operativos.
EN RIBERALTA ENCONTRARON NIÑOS REVENDIENDO GASOLINA
En Riberalta, la intervención permitió establecer que la participación de los menores estaba relacionada con un punto de almacenamiento de gasolina.
Las autoridades encontraron 362 litros del carburante dentro de un domicilio y determinaron que niños y adolescentes eran enviados posteriormente a diferentes calles para vender el producto.
Una mujer fue aprehendida durante el operativo y quedó a disposición de las autoridades correspondientes, que deberán establecer su grado de responsabilidad por el acopio y distribución del combustible.
Los menores fueron trasladados ante la Defensoría de Riberalta, mientras sus padres fueron convocados para asumir las actuaciones relacionadas con su protección.
El procedimiento fue realizado por la Intendencia Municipal, Defensoría de Riberalta, Comando Amazónico Policial y ANH.
LOS CONTROLES TENDRÁN CONTINUIDAD
La intervención de las instituciones no se limita al decomiso del combustible. Las Defensorías deben establecer qué menores participaron, bajo qué circunstancias fueron incorporados a la actividad y qué medidas de protección corresponden.
De forma paralela, las instancias encargadas del control de hidrocarburos y la Policía deberán establecer el origen del combustible, las condiciones de almacenamiento y quiénes participaron en su distribución y reventa.
Tras las primeras intervenciones, las autoridades anunciaron nuevos controles en Trinidad y Riberalta para identificar otros casos de menores involucrados en la venta callejera de gasolina.
AUTORIDADES RECIÉN CONTROLAN PRESENCIA DE MENORES EN REVENTA DE GASOLINA


