La Federación de Juntas Vecinales resolvió mantenerse movilizada, demandó la liberación de detenidos y convocó a una marcha hacia el punto de bloqueo, tras denunciar agresiones y saqueos ocurridos durante los operativos de esta jornada.
La Federación de Juntas Vecinales (FJV) de San Julián decidió mantener las medidas de presión y sumarse al pedido de renuncia de Rodrigo Paz, luego de un ampliado de emergencia realizado tras los hechos registrados durante la mañana de este domingo en esa población cruceña.
La determinación fue asumida después de que dirigentes vecinales denunciaran la presencia de efectivos policiales y miembros de la Unión Juvenil Cruceñista en el municipio, a quienes atribuyen agresiones contra pobladores, daños a viviendas y presuntos saqueos. Según las declaraciones expuestas durante la reunión, estos acontecimientos generaron una reacción inmediata de los barrios afiliados a la organización vecinal.
Entre las resoluciones aprobadas figura la exigencia de liberación inmediata de las personas arrestadas durante los operativos desarrollados en la zona. Asimismo, la FJV resolvió adherirse a las demandas planteadas por organizaciones productivas y sectores sociales del norte integrado, que impulsan protestas por la situación económica y política del país.
Los dirigentes informaron que los barrios de San Julián participarán de una movilización que partirá desde la plaza principal hasta el punto de bloqueo instalado en el municipio. Además, declararon estado de alerta ante la posibilidad de nuevos enfrentamientos o intervenciones de las fuerzas del orden.
Durante el ampliado, representantes vecinales señalaron que existe indignación entre los habitantes por los hechos ocurridos en la jornada. “Queremos estar presentes en el bloqueo hasta que renuncie el presidente Paz”, expresó uno de los dirigentes al comunicar las decisiones adoptadas por la organización.
Los participantes también vincularon las movilizaciones con problemas nacionales relacionados con el abastecimiento de combustibles, la situación económica y otras demandas acumuladas en distintos sectores sociales. Paralelamente, reiteraron denuncias de presuntos maltratos contra vecinos, adultos mayores y familias de la población.


